Después de escribir sobre los logros que alcanzaron nuestros grandes atletas en las justas deportivas de Tokio 2020, hay que volver a nuestra fatídica realidad. No terminamos de lamentarnos de la porquería que hay en las esferas gubernamentales, pero lo más lamentable es que quienes están encaramados en lo más alto de la estructura estatal, son los que se llevan las palmas por ser lo más nefasto del país.

La fiscal general, Consuelo Porras o La Cruella II, se cree muy segura en su cargo, cada día aparecen actitudes negativas que ha venido ejerciendo. Vemos los descalabros que está consumando, y por ello advertimos que la presencia de Juan Francisco Sandoval en la jefatura de la FECI era para ella una piedra en el zapato, porque no podía realizar sus inmundicias a sus anchas, al saber que Sandoval no se prestaría, pues no formaba parte de su equipo de corruptos.

Fotografía de Esbin García

Ahora nos damos cuenta de que el nefasto Joviel Acevedo, protegido de Consuelo Porras, ha venido gozando de sus generosidades, y por ello no permitió que se le persiguiera penalmente, a pesar de haber indicios de anomalías en la recepción de comisiones ilícitas. En las investigaciones que comprobó la FECI, Acevedo recibió en remodelaciones y equipamientos en el inmueble Casa del Maestro más de Q211 mil. El repugnante Joviel Acevedo se ha venido aprovechando con los pactos colectivos de trabajo que ha negociado para su provecho con las autoridades del MINEDUC, además es responsable de que las escuelas de todo el país se encuentren en estado calamitoso, y que todo el sistema educativo ande en la calle de la amargura.

Los infortunados magistrados de la Corte de Constitucionalidad emitieron un amparo a favor de la Fundación contra el Terrorismo y Juan José Sandoval, donde ordenan al Congreso se abstenga de juramentar a Gloria Porras como magistrada, lo que nos demuestra que esta nueva Corte se ha integrado al Pacto de Corruptos y que está a su servicio.

*Este artículo fue publicado originalmente en Nuestro Diario.