FOTOGRAFÍA DE CARLOS ALONZO

Se ha anunciado que pronto podrían vencerse más de 4 millones de vacunas para la prevención del Covid-19, situación que preocupa porque el monto podría alcanzar mas de Q100 millones, aunque la pérdida además de económica podría traducirse en vidas debido a que la población inmunizada apenas supera el 40%, siendo Guatemala uno de los países mas rezagados y donde más tarde se podrá volver a la normalidad. A este paso, podríamos necesitar dos o tres años más en el uso de la mascarilla, esto debido al peligro de nuevos repuntes y al incremento en las muertes.

Por diversas razone la población no está acudiendo a los centros de vacunación, apenas se han puesto 15 millones de dosis de al menos 50 millones que debieron haberse aplicado tomando en cuenta que cada persona debiera tener al menos tres. En apariencia es la población la que no cuenta con la cultura de inocularse para la prevención y prefieren abstenerse de hacerlo, arriesgando con ello su propia vida.

Digo en apariencia, porque el Ministerio de Salud debió haber implementado una campaña de sensibilización alrededor de la necesidad de vacunarse, en dicha campaña se debió haber hecho la aclaración que no provoca ningún daño. Esta campaña pudo haber ido de la mano de una coordinación entre iglesias y Estado, de tal manera que ningún pastor pudiera emitir sus temores en forma de opinión frente a quienes asisten a sus iglesias.

No es tarde, es posible hacerlo todavía, la campaña de educación y sensibilización debe estar dirigida a todas aquellas personas que temen ser vacunadas o a quienes creen que con una o dos dosis es suficiente, esto porque será necesario continuar adquiriendo mas vacunas, ello podría permitir que la población acuda masivamente a los diversos centros de vacunación, de tal manera que en poco tiempo al menos el 80% de la población pudiera estar vacunada y con ello garantizar la inmunización de rebaño.

El Ministerio de Salud tiene en sus manos impulsar una verdadera campaña en favor de la vacunación, no solamente vacunando, sino promoviendo la vacuna, además tiene el reto de garantizar que las futuras compras se realicen de manera transparente y no como las anteriores que han dejado muchas dudas además de perdidas millonarias.