En algún punto de la historia se perdió la marcada diferencia entre ideologías, de los conservadores  y liberales, de la izquierda y la derecha, de los dictadores y los socialistas, en algún momento se conformó un amalgama criminal, cuando los militares, la élite empresarial, y los grupos políticos se dieron cuenta que ganaban más creando un sistema de cooptación paralela, una simbiosis parasitaria, algo así como las garrapatas con el perro, donde metafóricamente podríamos decir que el perro en este caso y a estas alturas, parece no tener cura.

Leyla Lemus, Secretaria General de Presidencia fue elegida hoy por el ejecutivo como magistrada ante la Corte de Constitucionalidad.

En 2015 la simbiosis parasitaria que hoy conocemos como pacto de corruptos, se fortaleció de una manera casi impensable, las acciones por parte del Ministerio Público (MP) dirigido por Aldana y la CICIG al mando de Iván Velázquez pusieron en Jaque desde algunos militares, políticos y altos apellidos de empresarios que después de permanecer por tanto tiempo en su limbo anónimo, se vieron afectados y hasta retados por una parte del sistema de justicia que vislumbraba esperanza.

Las dimensiones que tomaron los del pacto de corruptos desde ese entonces son preocupantes y hoy pareciera que desean consolidarse para no tener que preocuparse por nada más que mantener al país justo como empezó hace 200 años, por supuesto que ha habido un par de respiros desde entonces, pero en general nuestra historia está marcada por aspiraciones flojas, falsas esperanza en la clase política, discriminación, falencias en la justicia y desigualdad en la posesión de bienes.

El pacto de corruptos es la evolución de los grupos que han tomado las riendas del país desde hace 200 años, han tenido la aptitud para amalgamarse, para mutar, para adaptarse a su conveniencia llegando al punto de ser una entidad tan fuerte que pareciera la asociación de algún cartel, lo que no ha cambiado en todo este tiempo es el carácter indulgente, indiferente y complaciente de la población, será que también necesitamos evolucionar, hará falta algún líder que encarne lo ideales de aquellos que lideraron la Revolución del 44, o solo hará falta unirse y concertar un día de estos el fin de ese gigante pacto de corruptos que se vería insignificante ante la alianza de un pueblo.