Alguna vez se ha preguntado ¿Cómo diferenciar a los políticos según el partido al que pertenecen? Si en el Tribunal Supremo Electoral -TSE- hay inscritos 20 partidos políticos, teóricamente tendríamos 20 tipos de identidad política, partiendo del principio que cada partido posee una identidad ideológica que le hace diferente de cualquier otro partido político. ¿Cómo se adquiere la identidad política? Desde mi consideración es mediante un proceso de formación, que también podría llamarse adoctrinamiento. Es adoctrinamiento porque el principal contenido de la formación es la doctrina, principios y valores del partido político.

Fotografía de Esbin García

Lamentablemente el TSE, no supervisa el destino del dinero que cada partido político recibe por los votos válidos obtenidos desde las urnas, desconozco si entre las funciones de la institución explícitamente señala como tarea supervisar las actividades de formación política para los afiliados de cada partido. Al no existir este proceso de adoctrinamiento vemos como consecuencia la ausencia de principios éticos y valores para la acción política.

Cuando un partido posee principios, ideología y valores, los que militan en dicho partido viven y actúan en el marco de esos principios.  Los principios son reglas o normas que orientan la acción de un ser humano.  Juan Manuel García de Alba, afirma que “Los principios se caracterizan por lo absoluto de sus exigencias, la universalidad de su validez y la inmutabilidad de su contenido”, lo anterior significa que la exigencia en el cumplimiento de su contenido no puede ser relativizada, ni según la persona ni de acuerdo a las circunstancias, que son válidos en cualquier parte y en cualquier época y que su contenido no cambia.

Los partidos políticos en nuestro país, únicamente se distinguen en los colores, por ende los militantes se distinguen por portar la playera del color del partido y por repetir la canción de campaña.  Es casi estúpido escuchar a los diputados del Congreso en debates señalándose que son de izquierda o derecha, podría apostar a que muchos no tienen ni idea de la doctrina e ideología izquierda o derecha. Creo que sería adecuado o pertinente que todos los políticos tanto los actuales, pero de manera particular los futuros, dado que su partido no posee un principio que le caracteriza, que adopten el principio de la HUMANIZACIÓN. En este artículo le llamo principio de humanización al dinamismo que mueve al hombre a crecer en conciencia, libertad, responsabilidad, sentido social y a realizar y promover los valores humanos. En términos jurídicos podemos decir que es el derecho y la obligación que la persona tiene a desarrollarse en todos sus aspectos, en orden a una meta: ser plenamente lo que ya es, un ser humano.

Fotografía de Esbin García

Únicamente el ser humano puede crecer en conciencia, los animales reaccionan y se comportan por puro instinto de sobrevivencia o bien han sido amaestrados a base de estímulos y respuestas (premios y castigos) para adoptar cierto comportamiento, pero no es producto de su libertad y voluntad. Crecer en responsabilidad y sentido social, nuevamente sólo el ser humano tiene la capacidad de adoptar conductas socialmente responsables realizando actos en función de los demás incluyendo los aún no nacidos, por ejemplo, las acciones que se realizan para cuidar el medio ambiente no se limitan al beneficio de las generaciones actuales, sino que también a las futuras.

Si lográramos tener una generación de políticos humanizados, se emitirían leyes que faciliten las condiciones para vivir dignamente, el presupuesto general de la nación estaría enfocado a buscar desarrollo pero de manera especial si no se erradica por lo menos se minimizaría la corrupción y el saqueo de las arcas del Estado.