El canciller viajó a Rusia a cabildear el cumplimiento de un contrato del cual desconocía su contenido, tampoco tenía idea de con quien debía hablar y regresó sin ningún tipo de resultado, más que con el ofrecimiento de una donación de 400 mil vacunas Sputnik V, que hasta donde entiendo no están dentro de las adquiridas hace algunos meses y de las cuales se han enviado escasamente 150 mil.

Si enviarán 50 mil vacunas mensuales como ha estado ocurriendo, podría necesitarse de casi un siglo para que Guatemala tenga acceso a los 16 millones de dosis que el pueblo de Guatemala necesita.

Escasamente 900 mil personas han sido vacunadas con la primera dosis, la mayoría de ellos están con la incertidumbre acerca de si va a haber vacunas para la segunda dosis o si tendrán que quedarse con la primera, porque el país no ha adquirido vacunas hasta el momento, las que han llegado al país han sido donadas por México, India y otros países y los 1,600 millones de Quetzales ya se han terminado, sin que se tenga conocimiento de cuál fue el destino de ese dinero.

Pronto se alcanzará la cifra de 10 mil muertos, diariamente pierden la vida 60 personas como consecuencia del Covid19, la población se encuentra en la indefensión total, el pueblo desea vacunarse y las autoridades del Ministerio de Salud argumentan que nadie acude a los centros de vacunación, cuando en la mayoría de ellos hay colas de 5 o 6 horas de duración, porque los que vacunan llegan hasta con dos horas de retraso y en lugar de vacunar las 24 horas los 7 días de la semana, solo lo hacen de lunes de viernes de 9:00 a 13:00 horas, muchas veces terminan más temprano, dejando a miles con el deseo de acceder a la vacuna.

El pueblo clama por conocer la verdad sobre lo que ocurrió con los 1,600 millones de quetzales, porque se negoció una vacuna que era imposible que la trajeran, con ello han condenado a muerte a miles de personas, ojalá estos crímenes no queden impunes.