La campaña electoral ya arrancó, y el Pacto de Corruptos, se ubica a la cabeza, financiado por recursos del Estado. Los préstamos aprobados por el Congreso de la República, supuestamente para financiar las obras que impulsa el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, MICIVI, ya se están repartiendo dentro de la alianza de partidos que encabeza el partido oficial, disfrazados de obras públicas, pero el propósito final servirá para financiar la carrera electoral. Los medios informan que Q1,248 millardos, fueron adjudicados a constructoras ligadas a determinados políticos, lo que constituye un indicador de ese financiamiento.

El gobierno ya no puede impulsar políticas públicas en su tercer año de gobierno, porque no verá resultados, como su legado. Todo su programa de gobierno se vino abajo, no por la Pandemia del COVID-19 como sería su justificación, sino por las incoherencias, improvisaciones, falta de visión política, así como en determinadas acciones o proyectos, en los cuales dio marcha atrás, por críticas y presiones de los ciudadanos organizados, que no ven en esos proyectos beneficios sociales.

Se ha conformado con inaugurar pasos a desnivel, algunos tramos carreteros y en otros lugares algunos chorritos. Pero no llega a más, a pesar de que el diario oficial publica “toda la obra del gobierno”. Uno de sus más grandes errores, es en la conducción de la Política Exterior, donde ha quedado en ridículo ante la Comunidad Internacional. Se ha peleado con los amigos tradicionales y alejado de posibles aliados, poniendo oídos sordos a la crítica interna y externa, demostrando que no conoce el medio en que funciona el Orden y el Derecho Internacional. Tampoco los flamantes Cancilleres le apoyan, porque son desconocedores del tema. No son diplomáticos de carrera, sino, nombrados a la carrera.

En Guatemala es fácil ser crítico del gobierno, a partir de los grandes errores de éste, por los niveles de corrupción e impunidad, por los robos descarados de sus correligionarios, o por el Crimen Organizado enquistado en la administración, lo cual es conocido por todo mundo. Pero todo mundo tiene miedo de denunciar, por los niveles de represalias que se aplican, perdiendo el empleo, o convirtiéndose en víctimas de persecución, encarcelamiento o condenas mal intencionadas.  Tal como ha sucedido dentro del Sistema de Justicia contra jueces y contra miembros de fiscalías del Ministerio Público, que han hecho bien su trabajo, investigando los delitos de miembros del Ejecutivo, donde se incluyen los del círculo interno del presidente y del propio mandatario.

El pacto de corruptos empezó siendo un grupo de diputados y funcionarios, ahora es “la Liga de la Corrupción”, que abarca los poderes del Estado, las instituciones, y los partidos políticos, con los que se dará continuidad a la impunidad, ahora en alianza con el partido oficial. Como se ha dicho en otros artículos, esa Liga está construyendo un proyecto político para gobernar en el largo plazo. Aunque tiene como gran debilidad, el fracaso del gobierno de Giammattei. Se está integrando con personajes y organizaciones de las más conservadoras posiciones, retrógradas y fanáticas religiosas. Será un regreso al pasado, donde la democracia, estará ausente porque ellos la fueron destruyendo. Están imponiendo los métodos de gobiernos conocidos en las dictaduras pasadas, donde no fueron aceptadas la oposición, las críticas y sobre todo, donde la persecución y represión, que ya conocen los guatemaltecos estará a la orden del día, tan solo por pensar diferente al régimen.

Mas que una contienda electoral, la próxima elección será una “lotería electoral”. De momento están inscritos 23 partidos y 24 en formación. La cifra puede variar cada día, por estos números cambiantes. Algunos partidos forman parte de esa Liga, como paleros del oficialismo, pero deben demostrar con cifras a los personajes financistas y dueños atrás del partido oficial, que se tiene un buen caudal electoral.  De lo contrario no serán financiados, o no participarán dentro de la repartición del control de las instituciones de poder del Estado, ni del Botín Político. Será una doble carrera política, primero por ser aceptados dentro de la Liga y luego ganar espacio de elección, siempre que no se comentan los fraudes ya conocidos.

El fraude, se desarrolla ahora con el sistema del envío de datos por internet, al Centro de Computo, donde no se puede impugnar ninguna cifra por lo complicado que resulta conocer los datos recibidos. Se conoce de un partido que en una mesa obtuvo 300 votos, y el Centro registró la cifra de 3 votos, los operadores borraron los ceros; en otra mesa fueron 150 votos y se le adjudicaron 15 votos y así, en todas las mesas. En esa oportunidad el Centro estuvo manejado por el partido Patriota, los resultados son parte de la historia del país. Se debe recordar que el Tribunal Supremo Electoral, TSE, forma parte de la “Liga”, manejado por la actual administración. Las próximas elecciones, desde ya, están siendo implementadas por la Liga, comprando las instituciones políticas del país, lo que constituye una Lotería Cantada. ¿Qué deben hacer los guatemaltecos para evitarlo, realizar una resistencia a la imposición y producir cambios en el país?