Al darme cuenta del poco o nulo respeto que existe en favor de la mujer, he tomado la decisión de escribir un artículo semanal en el transcurso de este mes, este ya es el tercero, dichas columnas contienen mi opinión acerca de la situación de la mujer en los diversos niveles relacionados con la violencia en su vida, educación, trabajo y relaciones sociales.

No pretendo victimizar a la mujer, pero sí es importante que se reconozca que constituye el grupo social con menos derechos, siendo vulnerada en todos los aspectos desde su nacimiento, pues en muchos hogares desde niñas, son obligadas a cumplir con tareas, la mayoría de las cuales están dirigidas a satisfacer las necesidades de sus hermanos sin importar si son mayores o menores que ellas.

Luego en el transcurso de su crecimiento, si es necesario que alguien de la familia deje de estudiar, regularmente se opta porque la niña sea quien abandone la escuela, para garantizar que con su trabajo coadyuve a que las actividades del hogar y el resto de la familia continúe su desarrollo a costa de ellas.

Durante la niñez y la adolescencia, las niñas son vulnerables de cualquier tipo de abuso, incluso sexual, a veces la misma familia les dará la espalda en momentos en que más requieren apoyo. Situación que empeora posteriormente, debido a que son muchas las que deben enfrentar la manutención de sus hijos, sin que exista ningún respaldo por parte del hombre, que podría simplemente desentenderse y abandonar el hogar, si es que llegó a existir uno.

Noviembre entonces, siendo el mes de la NO violencia contra la mujer, debe constituir un llamado de atención para que además de leyes que protejan a la mujer, haya capacitación a funcionarios de distintas instituciones, para garantizar que cuando se produzca un llamado de auxilio, sepan cómo brindar ese apoyo, que de llegar oportunamente permitirá que se puedan garantizar derechos, entre ellos la vida misma.

Noviembre además será el mes en que más se impulsen a lo largo de todo el año, las acciones que se necesitan para garantizar que los derechos de la mujer sean una realidad.