Por más de medio siglo el Estado guatemalteco hizo varias concesiones a empresas trasnacionales, para iniciar la explotación del petróleo en Petén y Alta Verapaz. El país percibía el 1% de las ganancias, por cada 100 barriles extraídos, exportados y comercializados por dichas empresas. Se conoció que ilegalmente se extraían 200 barriles y pagaban el mismo 1%, porque sobornaban a varios funcionarios, creando altos niveles de corrupción. Se debe destacar que el petróleo guatemalteco, está comparado con la calidad del extraído en Kuwait, y por su comercialización las empresas obtuvieron grandes ganancias, cabe preguntar: ¿En que se benefició el país por toda esa riqueza explotada? La respuesta se conoce de sobra, EN NADA.

Guatemala posee riquezas minerales, hídricas y bosques de todo tipo, que son depredadas por empresas extranjeras, pagando miserables regalías al Estado.  La explotación minera se caracteriza por los niveles de conflictividad que se introducen en las comunidades, por las barreras legales y limitaciones en participar de las discusiones con las empresas, la no posibilidad de negociar, en la preservación del medio y de sus tierras, sobre todo la violación de los derechos humanos y en particular los derechos de los pueblos originarios.

Los contratos del Estado con las empresas mineras, no ha sido transparentes, donde el mayor problema es que afecta el ingreso de los impuestos, las concesiones no son analizadas de manera amplia y multisectorial en los costos y beneficios de largo plazo para la sociedad, o las inversiones que se realizarán en función social, una vez las ganancias formen parte del presupuesto nacional. La sobre explotación de esos recursos, tienden a provocar su agotamiento, lo cual será irreversible y no compensa los niveles de destrucción del medio ambiente, ni la conflictividad en las comunidades, porque serán recursos que se perderán para siempre.

La Mina Marlin, en San Miguel Ixtahuacán y Sipacapa, San Marcos, se dedicó a extraer el oro y plata del país.  En la extracción del oro, se utilizó cianuro, y la empresa ha dejado una laguna con desechos contaminantes, que se han estado filtrando, provocando la muerte del entorno. Esa mina produjo 200 mil onzas de oro en 10 años, y en 12 años se llegó a 259 mil onzas. La explotación de plata, llegó a ocho millones 769 mil 794. 47 onzas troy de plata. Tampoco se conocen los beneficios que se obtuvieron en la explotación del Jade en la Sierra de las Minas, manejado por la vicepresidenta Roxana Baldetti. Es la misma situación en las concesiones para la construcción de hidroeléctricas, que constituyen una energía limpia, pero que se introducen a la fuerza.

La explotación del Níquel de Guatemala, es importante para los rusos, porque es uno de los yacimientos de gran potencial, tamaño y calidad, y se puede convertir en uno de los 5 principales productores de Níquel en el mundo. Dos tercios de las ganancias rusas por el mineral, dependen de la mina guatemalteca y de la refinería ubicada en Ucrania. Por esa razón fue sobornado Giammattei, para facilitar la explotación y embarque de ese mineral. Esa es la gravedad de las revelaciones del diario estadounidense New York Times, por el nivel de corrupción en Guatemala, como un escándalo más, de los actos de corrupción del Gobierno de Giammattei.

La denuncia, con los medios de prueba, se presentó en junio pasado a la FECI del MP. La fiscalía inició investigaciones y se recomendaron las acciones conforme la ley, incluyendo solicitudes para retirar el antejuicio a Giammattei. Con la complicidad de Consuelo Porras, destituyeron ilegalmente al Fiscal, de ese modo obstruyó la justicia. El caso es de dominio público, nacional e internacionalmente, y ante los altos niveles de corrupción del caso, nadie se atrevería a mancharse las manos, no porque no quisieran beneficiarse en este negocio, sino porque quedarían como cómplices del gobierno, al ceder ante las pretensiones de los rusos.

Por esa razón, la directiva de la Empresa Portuaria Santo Tomás de Castilla, puso distancia de por medio, denegando la solicitud de arrendamiento del terreno para la construcción del muelle, “por no convenir a los intereses económicos y desarrollo del Estado”. En ese falso nacionalismo se pronunció también la Procuraduría General de la Nación, que tampoco le entró al escándalo, y que, además, reveló que se extraerán 4 millones de toneladas a granel al año, para ser embarcado hacia Rusia, donde se refinará para extraer el Níquel, además de otros minerales estratégicos. Habrá que esperar el escándalo internacional como reacción de los rusos, quienes, disfrazados de empresarios suizos, no se conformarán con la pérdida de sus inversiones y que, de paso, hundieron más al presidente.