ARTÍCULO EXPRÉS

A través de las redes sociales y de los medios de comunicación escritos y televisivos, nos percatamos del estado calamitoso y alcohólico en el que se presentó al hemiciclo parlamentario el dipucaco de FCN-Nación, Javier Hernández, con la desfachatez y cinismo que lo caracteriza, se burlaba como si nada pasara ante los periodistas que cubren la fuente en el Congreso de la República.

Lo condenable de esa acción no solo es por su estado etílico en el Congreso de la República , sino lo que en el fondo significa, Hernández estaba celebrando que 114 diputados que conforman la alianza con el partido de gobierno aprobaron el Presupuesto General de Ingresos y Egresos 2023, de Q115 millardos 443 millones 737 mil, para un año electoral, a través de la previa compra de votos a cada parlamentario que votó a favor del mismo.

Desafortunadamente y lo vuelvo a repetir: mientras el pueblo siga dormido e indiferente, el Pacto de Corruptos seguirá haciendo de las suyas, pues esa cantidad de dinero que le dieron a los legisladores por su voto, es millonaria y la vamos a tener que pagar TODOS los guatemaltecos y como bien decía un comentarista, lo tendremos que pagar con la INFLACIÓN. Esa fue la celebración alcohólica del impresentable dipucaco Javier Hernández.

Las bancadas que votaron a favor fueron: UNE, Todos, FCN, Viva, Podemos, UCN, Creo, Unionista, Humanista y algunos disidentes. Recuerdo haber escuchado a un diputado Unionista quien se manifestó en contra del presupuesto, aduciendo que era demasiado exorbitante y más tratándose de un año electoral, pero al ver qué bancadas votaron a favor del mismo, ese diputado votó a favor, pues claro, con la gratificación que les dieron a cada uno por su voto, es muy beneficiosa para pasar unas buenas fiestas de fin de año, aunque al pueblo se lo lleve la tiznada.

 

¡NO NOS VAN A CALLAR!

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