SIN TAPUJOS

 

Te trato de vos no porque te considere mi amigo, sino porque no me merecés el menor respeto hacia tu persona e investidura, pues como mi empleado que sos, me debés respeto al igual que a todos los guatemaltecos que pagamos tus 57 salarios mínimos mensuales y demás prebendas.

Escuché el discurso que pronunciaste en el Palacio Nacional de la Cultura el día que estuvo la vicepresidenta de Estados Unidos de América, Kamala Harris. Quizá creés que la engañaste con tu característico discurso demagógico, pero los gringos saben más de nosotros, que nosotros mismos.

Seguramente Kamala cuando vaya de regreso a su país se va a matar de la risa, al recordar la sarta de mentiras que le dijiste, pues ella sabe a ciencia cierta que todo lo expresado por vos, son puras pajas, por algo te dicen Lord Pajas.

Sos un mentiroso al haberle dicho que cada poder del Estado se maneja independientemente, y que no tenés injerencia en cada uno de ellos, cuando todos sabemos que manipulás a esos organismos, que aquí en Guatemala nunca ha existido la independencia de poderes, siempre el gobernante de turno arbitrariamente hace de ellos lo que se le da la gana.

También mentiste al decirle que no te has metido con el Ministerio Público (MP), y que respetás las decisiones que tome la Fiscal General. Qué mentiroso, cuando recientemente dijiste en una entrevista con la agencia Reuters, que el trabajo que realiza el titular de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), Juan Francisco Sandoval, es parcial y que las creencias políticas marcan su trabajo. De todos es conocido que suspirás por las llagas porque cuando estuviste en prisión por el caso de Pavón, Sandoval era parte del equipo del MP juntamente con la Cicig, y que tuviste que enfrentarte a él en muchas audiencias.

Otra de las mentiras que expresaste en ese embaucador discurso, consiste en decir que no existe un solo caso de corrupción en tu contra y de ninguno de tus funcionarios, claro que no, porque esa secretaría contra la corrupción la creaste vos mismo y eso equivale a poner un vampiro a cuidar el banco de sangre, además, que es conocida tu estrategia de callar a cualquiera que se oponga a lo que decís.

Los otros dos poderes del Estado (Legislativo y Judicial), están cooptados por vos, gran cantidad de sinvergüenzas magistrados de la Corte Suprema de Justicia y jueces hacen lo que les ordenás, y nunca se atreverán a meter al bote a ninguno de los ministros, aunque sepan que están embarrados hasta la coronilla en el pantano de la corrupción.

Tampoco le dijiste que hay un tal Raúl Romero, ministro de subDesarrollo que, en lugar de trabajar por el bienestar de los sectores más vulnerables del país, se mantiene haciendo orgías en prostíbulos y tomándose fotos con el dinero del pueblo.

¿Cuál fue el motivo que tuviste para que el vicepresidente Guillermo Castillo no participara en los actos protocolarios? Cuando a él le correspondía haber ido a recibirla, porque era su homóloga quien venía, y no a ese achichincle tuyo del Canciller Pedro Brolo. Hasta en eso hay injerencia y abuso de tu parte.

En fin, no creás que te la baboseaste, ella sabe más que vos de tu desgobierno, y tampoco a nosotros, lo que sí has demostrado, es que te convertiste en un maestro de la desfachatez como parte integrante del Pacto de Corruptos, desgraciadamente la pandemia del coronavirus ha sido tu mayor aliada para que las manifestaciones en la Plaza no se lleven a cabo con todos los que quisiéramos estar presentes, no obstante, tu caída es inminente.