El Estado guatemalteco mantiene relaciones de armonía con la casi totalidad de países, además, no tiene ningún tipo de conflicto que implique el uso de las fuerzas armadas para la defensa o la agresión. Esa buena relación podría traducirse en bienestar material para los habitantes. Positivo sería fortalecer el comercio con aquellos territorios hasta los cuales no sea oneroso el envío de productos nacionales.

Considero que mantener las buenas relaciones en el ámbito internacional implica ser reciproco en el trato, una actitud hostil puede dar lugar a que se produzca distanciamiento de países o de entidades de esas naciones que han mantenido relaciones y cooperación con Guatemala, este es el caso de AID que ha apoyado al país durante décadas.

En caso de que se deterioren esas relaciones. Podría verse afectada la economía nacional y por lo mismo la situación económica de los guatemaltecos y las guatemaltecas. No se debe dejar por un lado que una situación de aislamiento podría acarrear el encarecimiento de los productos, desabastecimiento especialmente de todo aquello que se tiene que importar por no contar con una industria suficiente para garantizar su fabricación a nivel interno. Guatemala no podría vivir exclusivamente con sus productos agrícolas, se requiere de aquellos productos que cuentan con un valor agregado de carácter industrial.

La precaución en el lenguaje y en las acciones debe incluir no inclinarse en favor de ningún país o en contra de otro sin importar dónde están ubicados. No es conveniente que Guatemala se abra flancos donde en la actualidad no existen, especialmente si algunas actitudes se realizan de manera poco organizada. Algunos podrían pensar o expresar que ningún daño causará que se critique a un país o a un gobierno que está al otro lado del planeta, pero con la globalización pues como dijo Lorenz en 1972: el aleteo de una mariposa en Brasil puede provocar un tornado en Texas.