El año 2022 se ha caracterizado por un alarmante  incremento en el número de extorsiones, amenazas, intimidaciones, asaltos en la calle, robos en vivienda, sicariato, homicidios, violaciones a los diversos derechos relacionados con la vida, la integridad y el patrimonio, sin que las autoridades cuenten con la voluntad y la capacidad para evitar que las bandas que operan en el país sean desarticuladas.

«Violencia naturalizada». Fotografía de Rodrigo Abd

Hablando de homicidios, según una reciente investigación realizada por el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), ahora se conoce que el número de casos asciende a más de 3,300 en apenas ocho meses y medio, entre el 1º de enero y el 15 de septiembre. De esos más de 3 mil casos casi 500 corresponden a mujeres. Esto según el GAM indica que el respeto a la mujer continúa siendo vulnerado, sin que se fortalezcan las áreas de trabajo en las instituciones encargadas de investigar los crímenes.

Siempre se ha dicho que no tienen que ser resueltos todos los crímenes que ocurren en un país, basta con que algunos, por ejemplo, los crímenes más emblemáticos se esclarezcan para que se genere la sensación de que el Estado está funcionando y operando de manera adecuada, ese factor de disuasión contribuirá a que cualquier persona se abstenga de continuar cometiendo delitos por el temor a ser capturados y castigados.

Pero además se requiere de inversión pública, de mejorar el acceso de la población a la alimentación y a las oportunidades, para que cualquier persona se aleje de la posibilidad de cometer algún tipo de delitos.

Con oportunidades se produce el desarrollo en un país y por lo mismo entre sus habitantes, eso solo se puede lograr con mayor presencia del Estado en aquellas áreas geográficas en que existe mayor posibilidad de que el crimen común o el organizado se desarrollen y crezcan, entonces es ahí donde debe producirse esa inversión que por razones obvias permitirá que se genere mayor cantidad de trabajo, mejores ingresos y no haya interés en delinquir.

Un país que no le da oportunidades de desarrollo a su población, aunque cuente con la mejor policía del mundo jamás erradicará a la delincuencia, porque está será consecuencia de la necesidad de quienes la integran.

 

SOBRE «VIOLENCIA NATURALIZADA»

Rodrigo Abd, fotoperiodista argentino.