El incorruptible juez de Mayor Riesgo “B”, Miguel Ángel Gálvez, ligó a proceso penal a los chafas retirados, José Daniel Monterroso Villagrán (alias “Lengüita”), Edgar Virginio de León Sigüenza (alias “El Choco”), Enrique Cifuentes de la Cruz (alias “Miquillo”), Jacobo Esdras Salán Sánchez, Rone René Lara (alias “El Carnitas”) y Édgar Corado Samayoa (alias “El Diablo”), quienes están vinculados al caso “Diario Militar”, llevado por la Fiscalía de Derechos Humanos del Ministerio Público. Este caso penal lleva ese nombre porque se deriva de la información contenida en el también llamado “Dossier de la muerte”, un documento del Estado Mayor del Ejército, en el cual se detalla de forma cronológica el secuestro y el confinamiento ilegal de más de 187 personas torturadas y desaparecidas (más de la mitad) por el Estado contrainsurgente entre 1983 y 1985.

Estos “presuntos” embajadores del infierno serán procesados por maltrato contra personas menores de edad, desaparición forzada, asesinato, asesinato en grado de tentativa y delitos contra los deberes de la humanidad (tortura y vejámenes inhumanos).

Según el Dossier de la Muerte, más de 183 personas (entre la que habían incluso niños) consideradas enemigas internas, según la concepción de los manuales y planes chafarotescos, fueron secuestradas, trasladadas a centros clandestinos de detención donde fueron sometidas a inenarrables torturas, violaciones sexuales, tratos crueles e inhumanos, y posteriormente se les ejecutó (a la mayoría) y se les desapareció en fosas clandestinas. Pocas víctimas de estos secuestros fueron liberadas y, aún cuando fueron liberadas, el asedio militar les siguió los pasos por un buen tiempo.