Hago un paréntesis y no me voy a dirigir a los corruptos del país, ahora me referiré a los grandes deportistas que nos representaron en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Dedico  estas líneas a los grandes atletas que se han distinguido en las diferentes disciplinas a nivel mundial: Kevin Cordón, quien obtuvo el cuarto lugar en bádminton, habiendo estado muy cerca de obtener una presea; Luis Carlos Martínez, ocupó un estupendo séptimo lugar en natación, estilo mariposa; Scarleth Ucelo, quien compitió en halterofilia en el grupo B de la categoría de +87 Kilogramos, para Ucelo fue su primera experiencia olímpica, se ubicó en el tercer puesto de su grupo e impuso tres nuevas marcas nacionales, y el soñador guatemalteco Luis Grijalva, quien reside desde bebé en los Estados Unidos, pero representando muy dignamente a Guatemala.  Grijalva finalizó décimo en la serie eliminatoria de las semifinales de los cinco mil metros planos en atletismo, y en la competencia por las medallas se situó entre los mejores 12 del mundo imponiendo un nuevo récord centroamericano.

El atleta olímpico Luis Carlos Martínez

Las actuaciones de los atletas en la modalidad de “Caminata”: Erick Barrondo, sus hermanos y primos y también de Mirna Ortiz también realizaron una participación decorosa.

Me siento muy orgulloso del desempeño de todos los grandes atletas que nos representaron en Japón, han demostrado que, con actitud positiva, amor a lo que se hace y confianza en uno mismo, se puede lograr el éxito.

Siempre hay un pelo en la sopa, y son los miembros del Comité Ejecutivo del Comité Olímpico, quienes están en Japón en grandes hoteles y con buenos viáticos, dinero que se debiera invertir en mejorar las condiciones de los atletas. De eso me ocuparé en otra oportunidad porque ahí también hay corrupción.

*Este artículo fue publicado originalmente en el periódico Nuestro Diario.