Además de la existencia del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) ha sido creada la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) y para agregar a estas entidades, como uno de los programas del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) se han creado los comedores sociales que cuentan con un presupuesto anual cercano a los Q150 millones.

Fotografía de Daniele Volpe

Esos esfuerzos son loables, aunque lo ideal sería que se impulsen políticas públicas y se destinen recursos económicos encaminados a garantizar al menos los siguientes aspectos:

  1. Programas de planificación familiar, encaminados a que los nacimientos sean organizados de forma tal, que cada niño y niña tenga oportunidad de tener acceso a escuelas, salud y esparcimiento. De lo contrario se continuará enfrentando el dilema de cómo solucionar los abusos y la explotación laboral de la niñez muchas veces a manos de sus propios padres.
  2. Impulso de obras de infraestructura que acerquen a la población a los centros de desarrollo. En tanto siga el aislamiento en que viven millones de guatemaltecos y guatemaltecas no será posible que el país se desarrolle de manera integral, y seguramente permanecerán las desigualdades. Estas obras debieran consistir en mejorar la red vial, la construcción de escuelas y centros de salud u hospitales.
  3. Promover la inversión privada a través de la inversión pública y de facilidades para las empresas que inviertan en las áreas menos favorecidas.
  4. Hacer esfuerzos por garantizar que los recursos se trasladen de manera transparente a la población.

Fotografía de Daniele Volpe

Con respecto a los comedores sociales, sería importante que se tomen en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Son importantes, contribuyen a que la población tenga acceso a alimentación, pero sería importante que sean establecidos en los departamentos que padecen con mayor crudeza la crisis alimentaria y nutricional y no en las cabeceras departamentales, sino en los municipios. No es correcto que se crea que la población de los municipios se movilizará diariamente durante varia horas por un desayuno o un almuerzo.
  2. La adquisición de los alimentos debe realizarse de manera transparente, buscando que haya concordancia entre el precio y la calidad del alimento. La prioridad debe ser la sociedad.
  3. Sobre todo en el periodo actual, en que ya se vive un proceso pre-electoral, debe evitarse que el servicio de los comedores sociales vaya a beneficiar a alguna persona o a algún partido en particular.

Fotografía de Daniele Volpe