SIN TAPUJOS

Como indicaba en el artículo anterior, existían muchas expectativas en algunos sectores de la población con el arribo de Miguel Idígoras Fuentes a la presidencia, porque sobrevenía como un muy cercano colaborador del régimen de Jorge Ubico.

El general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, estuvo en el exilio tras el derrocamiento de Federico Ponce Vaides y luego intentó afanosamente conseguir patrocinio para derrocar el Gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán. Tras la llegada del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) en 1954, fundó el Partido Reconciliación Democrática Nacional (REDENCIÓN), con el que llegó a la presidencia el 2 de marzo de 1958 con su lema populista: Mano de acero inoxidable bajo un guante de terciopelo.

Se decía de Ydígoras Fuentes que era un loco o un payaso pero esto se debía a que muchas personas de los sectores económicos poderosos de Guatemala le criticaban porque durante su campaña electoral había prometido dos cosas: que todos los guatemaltecos iban a poder tener un pollo en sus ollas y que iba a gobernar con mano de acero inoxidable, pero únicamente pudo cumplir lo primero porque se abarató la carne de pollo gracias al incremento en las industrias para la crianza de pollos, ​pero no así lo segundo porque no tenía vocación dictatorial, a pesar de haber sido apegado al régimen ubiquista.

Gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes (1958 -1963)

Se caracterizó por abrir nuevos espacios políticos, se manifestó en una relativa libertad de prensa y en el retorno al país de algunos revolucionarios que se encontraban exiliados.

No obstante, el régimen ydigorista estuvo caracterizado por una mezcla de populismo demagógico, represión y corrupción. Durante su gobierno se completó la construcción de la carretera al Atlántico iniciada por Árbenz.

Entrenamiento de tropas anticastristas en Retalhuleu

Ydígoras Fuentes autorizó el entrenamiento en Guatemala de 500 soldados cubanos anticastristas en la Finca La Helvetia en Retalhuleu; propiedad de Roberto Alejos Arzú (tío del actual diputado y miembro del Pacto de Corruptos, Felipe Alejos), su íntimo amigo, para el entrenamiento táctico y estratégico de las tropas invasoras. A raíz de que el gobierno de los Estados Unidos desarrolló un plan para invadir Cuba, ​También hizo disponibles pistas aéreas en el área de Petén para facilitar la invasión estadounidense de 1961 a la Bahía de Cochinos en Cuba.

la madrugada del 13 de noviembre de 1960 un grupo de oficiales del Ejército se rebelara y tomara el cuartel general de Matamoros, con el objetivo de derrocarlo.

Rebelión del 13 de noviembre de 1960

Entre el 11 y 12 de noviembre de 1960, un grupo de jóvenes oficiales, suboficiales y soldados del Ejército Nacional de Guatemala se concentraron en la Ciudad de Guatemala con el fin de derrocar al Gobierno de Ydígoras Fuentes, fundamentándose por la difícil situación de las unidades militares en cuanto a mal trato y soporte logístico deficiente ​y por la corrupción del Gobierno. De esa cuenta, el 13 de noviembre de 1960 súbitamente, un grupo de oficiales se alzó en armas, iniciándose la lucha armada encabezada por el capitán Marco Antonio Yon Sosa y el teniente Luis Turcios Lima.

Jornadas Estudiantiles de marzo y abril de 1962

En diciembre de 1961 Ydígoras Fuentes produjo un fraude electoral en las elecciones para diputados al Congreso de la República, quienes tomarían posesión el 1 de marzo de 1962.

Jóvenes estudiantes, sindicalistas y habitantes de los barrios populares protagonizan una de las revueltas más significativas e intensas de la historia reciente.

Los estudiantes universitarios, organizados en la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), y los estudiantes de educación secundaria reunidos en el Frente Unido del Estudiantado Guatemalteco Organizado (FUEGO) realizaron una protesta el 1 de marzo de ese año y ese mismo día, los estudiantes realizaron un paro de labores en las diferentes facultades y escuelas de la Universidad, dispersas por el centro de la Ciudad. El 9 de marzo, la AEU llamó a un segundo paro de labores. El 13 se realizó un paro más. Los estudiantes paralizaron buena parte de la actividad económica de la capital. Controlaron los accesos de la ciudad, tirando tachuelas para detener el tránsito de vehículos.

Los estudiantes, utilizando únicamente palos, piedras y algunas bombas Molotov, detuvieron los avances de las fuerzas públicas. Cuando el Gobierno cortó la red telefónica, los estudiantes reaccionaron, ocupando radioemisoras para transmitir sus mensajes y coordinar así sus acciones. Las protestas se extendieron al interior del país.

Los estudiantes constituidos contaron con el apoyo de grupos de obreros, sindicalistas, campesinos, pequeños empresarios, mujeres y trabajadores del arte. También participaron varios partidos políticos de la oposición. Con el crecimiento de las protestas, la AEU no solo planteó la anulación de las elecciones del Legislativo; emulando los eventos de junio de 1944, también pidió la renuncia de Ydígoras Fuentes por su corrupción y violencia, la disolución del Congreso, la derogación de la Constitución de 1956 y la reimplantación de la de 1945.

El Gobierno estaba a punto de caer, y los estudiantes y sus aliados, de tomar el poder, como lo habían hecho en la Revolución de octubre de 1944. Pero Ydígoras aceptó un acuerdo con los militares, y en pocas semanas sustituyó todo su gabinete de ministros únicamente por militares. A partir de ese momento los militares reforzaron su posición en el poder. Ydígoras Fuentes ordenó reprimir las protestas; se declaró el estado de sitio, se impuso toque de queda y se inició la persecución y matanza.

El golpe de Estado

Estando el Gobierno de Ydígoras en la cuerda floja, éste para calmar los ánimos, autorizó que el expresidente Juan José Arévalo, líder alrededor de quien se unificaba la izquierda, regresara al país y fuera candidato para las elecciones de 1963, y así pudiera ser electo presidente para el periodo 1964-1970. La cúpula del Ejército de Guatemala y las clases altas más conservadoras de la sociedad se opusieron rotundamente, temiendo la posibilidad de que se repitiera la experiencia de 1944-1954. El 29 de marzo todos los periódicos del país dieron la noticia de que Arévalo estaba en Guatemala. Al día siguiente, la madrugada del 30 de marzo de 1963 Ydígoras Fuentes fue derrocado por su ministro de la Defensa, el coronel Enrique Peralta Azurdia, quien inmediatamente declaró estado de sitio y, pensando en que el triunfo electoral de Juan José Arévalo era seguro e inevitable, anuló las elecciones de 1963 acusando a Ydígoras Fuentes de estar a punto de entregar el poder en manos del enemigo. Ydígoras Fuentes fue entonces expulsado del país a Panamá, con lo que se truncó la primera oportunidad de reencausar a Guatemala en la vía democrática interrumpida en 1954.

Portada de Prensa Libre del 3 de abril de 1963. Manifestación de apoyo al coronel Enrique Peralta Azurdia, frente al Palacio Nacional.

Gobierno militar de Enrique Peralta Azurdia (1963 -1966)

Para poner en marcha el nuevo modelo político, cuya característica era dar prioridad a los intereses militares, se deroga la Constitución decretada en 1956 durante el gobierno de Castillo Armas, y se convocó a una Asamblea Nacional Constituyente para elaborar otra nueva. Surge el control militar del poder, se decreta un Estatuto de Gobierno, se disuelve el Congreso de la República y la Corte Suprema de Justicia.

Peralta Azurdia gobernó por medio de decretos-leyes. Bloqueó absolutamente a la izquierda de toda actividad política, incrementando su persecución. Siguió además ejerciendo como ministro de la Defensa. ​ Durante su gobierno se promulgó la Constitución aprobada el 15 de septiembre de 1965, en la cual destacaba la reducción del período presidencial de seis a cuatro años. También se promulgó el Código Civil, el Código Procesal Civil y Mercantil, la Ley de Emisión del Pensamiento y la Ley del Orden Público. En el campo laboral promovió reformas al Código de Trabajo que había sido aprobado durante el gobierno de Juan José Arévalo.

Enrique Peralta Azurdia

Peralta Azurdia tomó varias decisiones en el campo laboral, entre ellas: la creación del Banco de los Trabajadores; establecimiento de salarios mínimos en el campo y la industria; instauración del aguinaldo navideño; creación del Centro de Recreación de los Trabajadores del Estado.

En marzo de 1966 se realizaron las elecciones presidenciales, el Ejército, al enterarse del triunfo del Partido Revolucionario (PR), dudó sobre acatar o no la voluntad popular, y se firmó un “Pacto Secreto” en que el nuevo gobierno que establecía que este no transaría con la guerrilla, y el Ejército se comprometía a entregarle el poder. Esa era la condición que ponía el alto mando militar para entregar la presidencia a Julio César Méndez Montenegro.

Continuará.