SIN TAPUJOS

En junio y agosto del año pasado escribí dos artículos: “SOS UN MENTIROSO ALEJANDRO GIAMMATTEI” y “SOS UN FRACASADO GIAMMATTEI, ACEPTALO”. Para refrescarte la memoria, el primero lo inicié así: “Te trato de vos no porque te considere mi amigo, sino porque no me merecés el menor respeto hacia tu persona e investidura, pues como mi empleado que sos, me debés respeto y a todos los guatemaltecos que pagamos tus 57 salarios y demás prebendas. Escuché el discurso que pronunciaste en el Palacio Nacional de la Cultura el día que estuvo la vicepresidente de Estados Unidos de América, Kamala Harris. Quizá creés que la engañaste con tu característico discurso demagógico, pero los gringos saben más de nosotros, que nosotros mismos. Seguramente Kamala cuando vaya de regreso a su país se va a matar de la risa, al recordar la sarta de mentiras que le dijiste, pues ella sabe a ciencia cierta que todo lo expresado por vos, son puras pajas, por algo te dicen Lord Pajas. Sos un mentiroso al haberle dicho que cada poder del Estado se maneja independientemente, y que no tenés injerencia en cada uno de ellos, cuando todos sabemos que manipulás a esos organismos, que aquí en Guatemala nunca ha existido la independencia de poderes, siempre el gobernante de turno arbitrariamente hace de ellos lo que se le da la gana”.

El segundo artículo lo comencé así: “Quizá por tu altivez no aceptás que has fracasado como gobernante y político. ¿De qué te sirvió estar intentando por cuatro elecciones llegar a la primera magistratura de la Nación, si cuando llegaste has sido un total fiasco? Tuviste la oportunidad de oro de salir airoso, de ser un gobernante con prestigio, pues la pandemia te dio esa oportunidad que no la supiste aprovechar. Se te ha otorgado un cheque en blanco para que pudieras atender con éxito el tratamiento del Covid-19 y la vacunación, el Congreso de la República te autorizó millonarios prestamos que todos los guatemaltecos, hasta los niños que no han nacido los van a tener que pagar, pero ese dinero solo vos sabés dónde está, parece que se hizo humo”.

Decidí refrescarte nuevamente la memoria, porque según vos las cosas caminan de maravilla en este país. Te conozco desde hace muchos años y nunca creí que el cinismo fuera una característica especial de tu persona, porque ahora para desgracia de los guatemaltecos sos el mandatario, cargo que te quedó muy grande. Seguramente cuando los sobalevas te rinden pleitesía y se ponen de rodillas ante vos, porque esas actitudes llenan tu ego, pero cuando algunos tenemos la intrepidez de decirte de frente y Sin Tapujos lo que realmente creemos de tu gobierno, y claro eso no te gusta, porque es mejor oír a los lamebotas y chaqueteros.

Has defraudado a algunas personas que en una ocasión creyeron en tu persona, porque desde un inicio tu gestión gubernativa, ha sido un total fracaso. Desde un principio no supiste manejar todo lo de la pandemia del covid-19, pues cerraste el país cuando todavía no era necesario, y lo abriste cuando había que tomar medidas drásticas contra los que contravinieran las disposiciones gubernamentales. Has tenido tres ministros de salud y de los tres no sacás nada bueno, porque no tuvieron el coraje de oponerse a tus disposiciones, a sabiendas de que tus instrucciones no eran las correctas, pero para ellos fue mejor decir amén y conservar el hueso.

El plan de vacunación fue un total fiasco, desde que iniciaron las negociaciones con Rusia para adquirir las mismas, no solo nos costaron un capital, sino que ahora, se han tenido que tirar a la basura, porque se vencieron antes de inocular siquiera a la mitad de la población, Guatemala es el país de América Latina que menos ha vacunado a su población.

Ahora muy tranquilo decidiste eliminar las restricciones del covid y liberar a la población del uso de la mascarilla y de reuniones, como decimos en buen chapín, te lavaste las manos y te quitaste la responsabilidad.

Has cooptado al Estado de Guatemala, tenés del pescuezo a los otros dos poderes y demás instituciones gubernamentales, en pocas palabras, no hay Estado republicano, tampoco hay democracia y mucho menos hablar de tener un Estado de Derecho, porque todo muy sutilmente lo has destruido, para convertir a Guatemala en una autocracia disfrazada.

Hasta aquí lo dejo, ojalá te sirva de reflexión y tratar de componer las cosas, aunque lo dudo, porque el Pacto de Corruptos enquistado en toda la estructura gubernamental y sector privado, no te permiten mejorar la situación, por estar con ellos le diste la espalda al pueblo de Guatemala, y por favor, no sigas utilizando a Dios, porque decirlo ya como una costumbre, nadie acepta esas falsas bendiciones.