El sentido común del ciudadano guatemalteco promedio apuntaría a que ponerse a ingerir bebidas alcohólicas en exceso después de recibir la vacuna contra el coronavirus no es una idea muy inteligente y podría provocar reacciones adversas, pero siempre es prudente escuchar la opinión de los expertos que conocen el tema con mayor detalle y profundidad.

Según Ilhem Messaoudi, directora del Centro de Investigación de Virus de la Universidad de California, ingerir cantidades pequeñas de alcohol no provocan riesgo, sin embargo, los médicos recomiendan que las personas no lo hagan. Y si ya conocemos a la gente o a nosotros mismos sabemos perfectamente que el bebedor guatemalteco no se mide a la hora de los festejos, entonces decir que se va a tomar solo una o dos no corresponde con la realidad. Ingerir alcohol puede llegar a interferir el sistema inmune y no brindar la protección adecuada, luego de haber recibido la dosis. Esto aplica para cualquier vacuna.

Fotografía de Fernando Chuy

«Es peligroso beber grandes cantidades de alcohol porque los efectos en todos los sistemas biológicos, incluido el sistema inmunitario, son bastante graves y se producen con bastante rapidez», explicó la doctora Messaoudi.

Consumir alcoholes destilados y drogas tiene efectos directos sobre el sistema inmunológico que pueden comprometer su capacidad de funcionar de manera óptima publicó a través de un comunicado la Sociedad Española de Inmunología (SEI),