Es extraño y sospechoso que una ciudadanía indiferente se indigne por un hecho abstracto: la aprobación de un presupuesto general de la nación (de casi cien mil millones de quetzales). Existen hechos más lamentables para podrían indignar y movilizar a las masas. Por ejemplo, los efectos socioeconómicos de la pandemia o las muertes de las niñas del hogar seguro durante el gobierno del payaso.

Fotografía de Allan Dennis

Los presupuestos de los últimos tiempos han sido estructurados, amañados y aprobados por las mafias congresiles ante la indiferencia ciudadana. En 2015 comenzaron las movilizaciones contra pérez molina y baldetti tomando como bandera la lucha contra la corrupción (quizá haya influido el papel determinante de la Cicig), pero hubo hechos de más peso como para que un pueblo se indignase y saliese a la calle a protestar: la masacre de la cumbre de Alaska cuando el ejército caca (cobarde, asesino, corrupto y apátrida) asesinó a 6 campesinos de los 48 cantones de Totonicapán. Recuerde la muerte del afrodescendiente George Floyd y los cientos de protestas en estados unidos contra la brutalidad policiaca y la incidencia de ese descontento, junto a otros factores, en la derrota electoral de trump.

¿A qué se debió que Guatemala toda no se movilizó ni se conmovió por la muerte de las niñas ni por la de los seis totonicapenses? El imbécil de harold caballeros, entonces ministro de estado, pastor evangélico pa´ más señas, minimizó ese hecho trágico mofándose: ¿Por qué tanto escándalo por 6 muertos? Quizá le haya faltado decir: ¡Encima eran indios…! Por ello es sospechoso que la plaza vuelva a llenarse, indignada porque se recortaron millones de quetzales al presupuesto para atender la desnutrición infantil. ¿Acaso no se ve a diario en los cruceros de semáforos a cientos de niños limpiando vidrios de autos? ¿Y qué con Jocotán y Camotán?

Un estudio reciente de Naciones Unidos señala que en Guatemala se descubren diariamente 80 casos de desnutrición infantil. ¿Entonces? La actual es una “crisis” creada y orquestada en el seno de los sectores burguesesoligarcas “enfrentados” para medir el grado de inconformidad y reacción popular o quizá se estén adelantando a presiones de los gringos que los purgarán por la infiltración del narcotráfico y crimen organizado en el gobierno y cámaras empresariales.

El guion es bien claro: recurren a la mircinator moliviatis que desde la tv declara con su acento fresita su indignación ante la aprobación del presupuesto general de la nación; activan sus netcenters y ¡oh sorpresa! hasta la prensa de derecha le da cobertura a tales declaraciones y llama tácitamente manifestarse en la plaza… Cobra sentido esta autoconspiración cuando el 4 de diciembre presidente y vice hacen un llamado por tv a la unidad nacional… Seguro sus amos burguesesoligarcas les llamaron al orden porque la “crisis” se les salió de control con todo y quema planificada del edificio del congreso.

La plaza será folclórica, como la de 2015, si solo llega a cantar un pinche himno criollo, a agitar banderitas cerotas y a gritar que no son de izquierda ni de derecha. Un movimiento de masas de fuerte incidencia solo será posible cuando la plaza se articule en torno a un proyecto de nación, dirigido por una organización popular, definida ideológicamente, que pugne por la conformación de una asamblea popular, pluriétnica y proletaria, que redacte una nueva constitución distinta a la actual constitución neoliberal. Aun así, no sería suficiente, recuerde que cuando solo se toma el poder político, vía las urnas, puede haber golpes blandos de Estado como los orquestados contra Dilma Roussef en Brasil, Manuel Zelaya en Honduras y Evo Morales en Bolivia, con bendición gringa y el terror a cargo de las élites locales y de sus ejércitos caca.