SIN TAPUJOS

Continuando con el artículo sobre los partidos políticos. Dado que estos son un medio para alcanzar cargos de elección popular, también es posible que se les exijan ciertos requisitos especiales si el Estado financia o subsidia algunas de sus actividades. Asimismo, algunos ordenamientos jurídicos han creado mecanismos para velar porque la estructura y el funcionamiento de los partidos políticos sean democráticos.

Fotografía de Carlos Hernández Ovalle

Empero, las limitaciones a los derechos de asociación, expresión y reunión deben disponerse por ley y han de ser las necesarias en una sociedad democrática. Por definición, el marco jurídico debe brindar protección contra las restricciones indebidas de esos derechos y consolidar las garantías procesales que evitan que las restricciones se apliquen de manera arbitraria.

Sobre lo anterior quiero manifestar que en teoría así es, pero en la práctica sucede todo lo contrario, al menos en Guatemala, especialmente con las actuales autoridades del Tribunal Supremo Electoral (TSE), quienes desde su inicio en sus funciones, se caracterizaron por favorecer a las organizaciones políticas de los diputados que votaron por ellos para acceder a sus cargos, en pocas palabras, negociaron los votos como cualquier alimaña para condescender con ellos.

La participación en unas elecciones democráticas debe estar abierta a todos los partidos que compartan valores democráticos y se asignen normas democráticas tanto respecto a su funcionamiento y sus objetivos internos como a su funcionamiento externo. No obstante, la lealtad al sistema democrático no debe concebirse como una aceptación absoluta de la legislación y las políticas existentes. Nada detiene que los partidos políticos aboguen por la defensa de reformas jurídicas o constitucionales, siempre que se respeten los procedimientos válidos previstos por la ley en torno al acceso al gobierno o a las reformas.

La actual clase política se ha convertido en mercaderes de la política, la han desprestigiado de tal forma, que muchos prefieren estar alejados de la misma para no embarrarse, situación que es muy preocupante, porque un país en donde su población no tenga confianza en las organizaciones políticas, esto nos conducirá a una debacle tremenda, porque recordemos que es solo a través de los partidos políticos que se llega al poder, pero hoy en día estos  solo han servido para prestarse a realizar negocios sucios, a ofrecer dádivas para sus beneficios personales, son grupúsculos familiares o de amigos. Los partidos políticos pueden tener organizaciones muy diferentes, en los sistemas democráticos actuales, pero también deben tener igual trato ante las autoridades electorales, sin embargo,  hemos visto que los magistrados electorales se han plegado a las exigencias de las organizaciones políticas a las que les deben favores por haber votado por ellos.

Fotografía de Carlos Hernández Ovalle

Por enésima vez he manifestado que desgraciadamente la mayoría de los partidos políticos carecen de ideología política, mucho menos que cuenten con programa o plan de gobierno. los dirigentes no tienen visión de futuro, piensan a cortísimo plazo, y solo funcionan cuando se aproximan los eventos electorales, al nomás pasar, se dan su gran descanso.

La nueva presidente del TSE, magistrada Irma Elizabeth Palencia en una entrevista que le hicieron en un matutino, entre algunas cosas dijo: “Que el disenso es parte de la democracia, pero esas dudas se pueden despejar cuando califiquen nuestro desempeño”. No sé a qué se refiere cuando habla de disenso, porque lo que han demostrado los actuales magistrados electorales, es que han actuado en consenso, pero ojalá fuera para realizar un trabajo efectivo y positivo, pero sus actuaciones han dejado mucho que desear porque ha sido para beneficiar a los partidos que se encuentran dentro del Pacto de Corruptos. Además no creo que tengan que esperar a que terminen su período para que la población califique su desempeño, porque ya está calificado, y muy mal calificado, el desempeño de los magistrados ha sido mediocre, servil y sin independencia. Siguió manifestando la presidente: “Va a estar la observación nacional e internacional, que garantizan la transparencia del evento. Estas dudas deben despejarse porque no existe tal cosa. No seríamos capaces de garantizar la estabilidad política, social y económica del país si tuviéramos un sesgo de tal naturaleza”. No sé cómo calificar las respuestas de la presidente del TSE, pero me atrevería a decir que tienen mucha dosis de descaro, porque con todo lo que hemos visto y oído de lo que han hecho, no garantizan la mínima confianza en que las elecciones sean limpias y transparentes, porque lo que aparentan es que el fraude ya está hecho, ha sido planeado con mucha anticipación y con cautela. Las acciones de los magistrados no nos han dado confianza desde el primer día que asumieron sus cargos, porque solo se han dedicado a beneficiar a los partidos que están dentro de la órbita del partido oficial, encargándose de fastidiar a los de oposición.

Por ahora dejo aquí lo que son y deben ser los partidos políticos y el desempeño del Tribunal Supremo Electoral.

¡NO NOS VAN A CALLAR!        

Continuará….