Brandon Rolando Tiul, de nueve años, falleció víctima de cáncer en el municipio de San Luis Petén. Amigos y familiares le dieron el último adiós la tarde del sábado 5 de marzo en el cementerio del barrio El Cruce. No obstante, la resignación por la irreparable pérdida se vio súbitamente interrumpida cuando su familia recibió una tenebrosa llamada anónima.

El interlocutor les informó que la sepultura del menor había sido profanada. El crimen según vecinos del sector se produjo durante la madrugada del pasado domingo. Los parientes del niño informaron a las autoridades que los criminales extrajeron del ataúd sus pertenecías, entre las que se encontraban principalmente sus juguetes.

Según el artículo 225 del Código Penal, los responsables del delito de profanación de tumbas podrían enfrentar penas de entre 6 meses a 2 años en prisión. Las autoridades ya comenzaron la investigación luego de haber llegado al lugar y trabajar en la recolección de evidencias.

El ataúd del menor fue trasladado a otro recinto dentro del mismo cementerio.