SIN TAPUJOS

Alguien me decía si tengo algo contra las autoridades del Tribunal Supremo Electoral (TSE), porque últimamente me he dirigido a ellas con mucha fuerza, esa persona me dijo que lo consideraba un ataque sistemático. En realidad, no tengo nada contra ninguno de ellos, porque ni siquiera los conozco, lo que sí me ha molestado y lo he dicho, de los magistrados electorales, es que han demostrado ser unos veletas ante el gobierno de Giammattei.

Fotografía de Cristina Chiquín

No han actuado como verdaderos magistrados de un tribunal que solo de nombre tiene el de “supremo” y de “electoral”, porque su función debe ser garante del proceso electoral y asistir a todos los partidos políticos, sin excepción alguna.

El artículo 223 de nuestra Constitución Política reza que “El Estado garantiza la libre formación y funcionamiento de las organizaciones políticas y solo tendrán las limitaciones que esta Constitución y la ley determinen…”

El artículo 121 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos (Lepp) dice: El Tribunal Supremo Electoral es la máxima autoridad en materia electoral. Es independiente y de consiguiente, no supeditado a organismo alguno del Estado. Su organización, funcionamiento y atribuciones están determinados en esta ley”.

Mas adelante en el Artículo 125 Atribuciones y Obligaciones, literal a): “Velar por el fiel cumplimiento de la Constitución, leyes y disposiciones que garanticen el derecho de organización y participación política de los ciudadanos”. Literal e): “Cumplir y hacer que se cumplan las disposiciones legales sobre organizaciones políticas y procesos electorales, así como dictar las disposiciones destinadas a hacer efectivas tales normas…”. Con solo dar una mirada a los artículos antes indicados, nos damos cuenta de que los magistrados en nada están cumpliendo con los mismos.

Leyendo en un matutino, dice que el Registro de Ciudadanos (RC) del TSE, ha endurecido en las últimas semanas las sanciones a agrupaciones y a políticos que competirán en las elecciones del próximo año, y entre los afectados señala a Ligia Hernández y Bernardo Arévalo, del Movimiento Semilla; Cristian Álvarez, de Creo; Edmond Mulet, de Cabal; Thelma Cabrera, de MLP; y otros más.

También ese matutino señala que el TSE se ha negado a inscribir como partido político a Voluntad, Oportunidad y Solidaridad (VOS), el cual es integrado por los diputados disidentes de la UNE, sin dar una explicación del por qué no lo autorizan, claro ahí hay mano de Sandra Torres y del mismo presidente Giammattei, porque también lo integra el diputado que le ha dado batalla a los corruptos, Aldo Dávila.

Con lo anterior también contravienen a la Lepp pues en su artículo 20 dice que los partidos políticos gozan de los derechos siguientes: literal h): “A realizar en época no electoral, entendiendo el mismo como las acciones y actividades de formación y capacitación, organización y difusión de su ideología, programa político, propuestas políticas, posiciones políticas …. Así como su difusión en medios de comunicación”.

Ante todos estos hechos, el TSE ha hecho un mutis absoluto, porque en varias oportunidades se les ha cuestionado su actuar contra ciertos políticos de oposición, cosa que no sucede con los candidatos oficialistas y de los que se encuentran dentro de la órbita del partido de gobierno.

Fotografía de Cristina Chiquín

Les he cuestionado sus actitudes porque no han dado la confianza suficiente para indicar sobre la pureza que deben tener las elecciones.

Por todo lo anterior, no creo estar en modo de cuestionar constantemente a las autoridades electorales, sino que son ellas las que nos deben demostrar que todo se está haciendo en forma transparente, independiente y democráticamente, de no ser así, dudaremos de la honestidad del evento electoral.

 

¡NO NOS VAN A CALLAR!

 

 

El correo de don Valery [email protected]