Este 15 de septiembre se vivieron intensas jornadas de protesta en distintos puntos del país. Los protagonistas fueron las autoridades ancestrales indígenas y miembros del Comité de Desarrollo Campesino (CODECA) quienes desde muy tempranas horas del miércoles desplegaron una serie de acciones para manifestar su rechazo a las celebraciones de independencia bajo la consigna: NO HAY NADA QUE CELEBRAR.

Fotografía de Cristina Chiquín

Mientras ayer el presidente Alejandro Giammattei hizo un llamado a la unidad durante su discurso en el hemiciclo del Congreso de la República, la postura de las organizaciones populares de la sociedad civil puso en evidencia la severa fragmentación de la población guatemalteca tras 200 años de impunidad, persecución y despojo hacia los sectores más vulnerables por parte de las élites depredadoras.

Fotografía de Francisco Simón Francisco

Durante la tarde los manifestantes izaron la bandera de los cuatro pueblos en la Plaza de la Constitución, en una clara muestra de rechazo a las ostentosas celebraciones propuestas por el Ejecutivo con motivo del bicentenario de Independencia. Anoche frente al Palacio Nacional de la Cultura, las autoridades proyectaron una serie de imágenes de distintos artistas como parte de los festejos patrios.

A criterio de Salvador Montufar, profesor de Historia de la Universidad de San Carlos, las fiestas del bicentenario intentan ocultar que no fue verdaderamente el pueblo quien realizó la independencia guatemalteca sino más bien este proceso de emancipación de la corona española tiene que ver con intereses comerciales particulares de la élite criolla guatemalteca de aquel entonces. Montufar propone analizar el presente a la luz de estos hechos para construir un futuro distinto en donde la mayoría de la población históricamente marginada reciba las oportunidades negadas a lo largo de 200 años.

Sobre el Paseo La Sexta se instaló una exposición de la fotoperiodista estadounidense Jean-Marie Simon quien capturó las imágenes durante el Conflicto Armado. Fotografía de Francisco Simón