Irresponsable mensaje del presidente: “me voy de viaje y a ustedes los dejo encerrados y sin poder manifestar su indignación”

Salir a llenar las playas fue bendecido por el presidente antes de semana santa al decir: “En lugar de ver las playas llenas de basura, veamos playas llenas de gente feliz y contenta disfrutando esta Semana Santa sin encierro” (Alejandro Giammatei 26/03/2021).

El presidente se reunió hoy con Felipe VI de España, donde intercambió impresiones sobre «la excelente relación bilateral que existe entre Guatemala y España».

Y ahora de nuevo el estado de prevención, con el que las medidas tomadas no buscan garantizar la salud de la población, si así fuera ya hubiera iniciado el plan masivo de vacunación, al contrario, parece que están más preocupados por el creciente malestar social, blindándose de las manifestaciones. Salir a las playas bendecido, manifestar maligno. Tanto palabrerío escondió que el único fin es prohibir mostrar rechazo público a lo que nos indigna.

No se puede gobernar restringiendo derechos.

Es muy delicado regresar a las medidas de hace un año, pero más preocupante haber tenido tanto tiempo para estar preparados ante cualquier repunte de casos y no haber hecho nada.  Ahora, deciden que las medidas inmediatas sean limitar la locomoción, el comercio, el trabajo y la recuperación económica.

Además de mantener entretenidos a todos los guatemaltecos adivinando que cosas están permitidas y en qué condiciones, el gobierno ha sido exitoso en quebrar económicamente al sector turístico, de restaurantes y centros de diversión, especialmente a los más pequeños. El único logro sigue siendo la destrucción masiva de empleos, decenas de miles más.

Medidas autoritarias de nuevo. Un estado de excepción improvisado e inconstitucional, pero ahora con su propia Corte de Constitucionalidad ¿Qué esperanza de que así se declare?

Restringir horarios de supermercados ¿para qué? Solo para que hagan colas y se contagien. Adelantar tres horas la ley seca solo propicia que empiecen a beber a las 9 de la mañana. Totalmente sin sentido. El gobierno parece tener una fijación con los bolos.

El primer servidor de la nación decide asistir a un foro en España; un país con poco nivel de vacunación y alta incidencia de casos y lo más perturbante, de manera presencial, cuando todos los demás simples mortales hemos sido obligados a participar de manera virtual, por más de un año ya, en todo tipo de actividades. Y él no da el ejemplo, decide ir y presentarse, aun y cuando únicamente 4 presidentes iberoamericanos lo harán, además, los políticos españoles están más preocupados por las elecciones que se realizaran dentro de 2 semanas, que en estar atendiendo a un presidente de república bananera.

Ni como justificar el viaje a Andorra, un país más pequeño que la zona 1 de la ciudad capital y cuyo logro y reputación es ser un paraíso fiscal y centro financiero opaco, donde los mafiosos del mundo esconden su dinero ¿a qué va allá?

¡Nos estamos ahogando en un vaso de agua!

El indicador de positivos se mantiene estable alrededor del 16%. Lo que pasa es que las pruebas se han aumentado a casi 10 mil diarias desde hace una semana, significando únicamente preocupación de la gente que puede simplemente tener un catarro, eso es lo que muestra la estadística. Aumento de pruebas por nerviosismo, pero manteniendo el porcentaje de positividad. El indicador de casos confirmandos llegó a 2 mil y ha venido bajando. La tercera ola es igual a la segunda, muchas pruebas y por ende muchos confirmados, saturando la red hospitalaria que debería haber crecido con los 30 mil millones que supuestamente se usaron para ese propósito.

De un plumazo el presidente decretó que todos los municipios del país están en un color naranja tirando a rojo. ¿Entonces para qué el famoso semáforo? Si, ni siquiera el propio presidente le tiene respeto al mismo, contradiciendo todas las disposiciones contenidas en el.