Mientras el ministerio de Salud encabezado por Amelia Flores envió un informe a Giammattei en relación a la situación actual del país y la pandemia del coronavirus, la ciudadanía se mantiene expectante ante lo que algunos temen sea la antesala para medidas más rigurosas como toques de queda y restricciones inútiles por el estilo.

La situación parece ponerse color de hormiga luego de la más reciente actualización de la cartera de Salud que reporta 4,216 nuevos contagios en las últimas 24 horas de monitoreo y se lamenta la muerte de 46 pacientes mientras los hospitales trabajan a su máxima capacidad con personal médico extenuado tras meses de trabajo ininterrumpido.

La coyuntura actual representa uno de los momentos más críticos desde que Giammattei asumió la presidencia en enero del año pasado, su popularidad de los primeros meses se ha desvanecido y el descontento popular crece como espuma de cerveza un viernes por la tarde. El total de fallecidos durante la pandemia en Guatemala supera los 11 mil y la situación se prevé que empeore ahora que la cepa Delta circula libremente en el país.

A partir de las 16:00 Giammattei y sus achichincles se reunirán en consejo de ministros para analizar las medidas a tomar luego de estudiar el informe de Salud presentado por Amelia y sus viceministros, que incluyen medidas enfocadas principalmente en reducir aforos y evitar actividades masivas. Lo anterior coincide oportunamente con un ultimátum impuesto al presidente para forzarlo a presentar su renuncia en un plazo de 48 horas según las exigencias expuestas por un nutrido grupo de autoridades indígenas que se concentraron este viernes en el núcleo de la Ciudad del Futuro donde también entregaron un memorial en las instalaciones del Ministerio Público en el barrio Gerona para exigir la destitución de Consuelo Porras, fiscal general del MP.