Un día como hoy, pero hace 42 años, sería asesinado Manuel Colom Argueta, último líder político que sembró un poco de esperanza entre los guatemaltecos, quienes vieron cómo a través de su desempeño en la función pública mientras dirigió la Municipalidad de Guatemala, sembró las bases de la planificación urbana en el país. Durante su administración se creó la Empresa Municipal de Agua (Empagua), el Esquema Director de Ordenamiento Metropolitano (EDOM 2000), así como el Plan de Saneamiento con el diseño de la red de drenajes de la parte Noroccidental de la ciudad.

A Colom Argueta le tocó hacer política en una de las épocas más oscuras y sangrientas de la guerra en Guatemala, y a pesar de ello, había conseguido inscribir su partido político, no sin antes sortear varios obstáculos, mientras se perfilaba como un serio aspirante a la presidencia de la república de Guatemala, que precisamente ayer cumplió 174 años de haber sido fundada.

Tres días antes de ese horrendo crimen de Estado, Colom Argueta había dado unas premonitorias declaraciones a la prensa luego de que su partido Frente Unido de la Revolución (FUR) había sido admitido para competir en las próximas elecciones presidenciales, “Inscribieron a mi partido, pero a cambio quieren mi cabeza”.

EL CRIMEN

Colom Argueta utilizaba distintas tácticas de seguridad luego de saberse vigilado y haber sufrido un atentado que casi le cuesta la vida con anterioridad, usaba dos escoltas que lo acompañaban desde otro vehículo.

Aquella fatídica tarde de marzo de 1979 salió de su oficina en la zona 9 de la ciudad de Guatemala y apenas había avanzado unas cuentas calles cuando su equipo de seguridad fue atacado a balazos por esbirros de los cuerpos paralelos de terror del Estado, estos al notar su error y dejar gravemente heridos a los escoltas de Colom Argueta comenzaron una intensa persecución. Sus asesinos contaban con la ventaja de desplazarse en motocicletas y le dieron alcance a la altura de la 4ta calle y tercera avenida de la misma zona. El informe forense reveló que el político recibió 24 impactos de arma de fuego en el cráneo y tórax.