Allan «Mastodonte» Rodriguez rodeado de esbirros y achchincles del Pacto de Corruptos se dirige al pleno del Congreso.

En la noche de anoche, el pleno de diputados de nuestro infame Congreso, aprobó el Decreto 4-2021 que promueve la corrupción al reformar la Ley de Contrataciones del Estado, aumentando, por ejemplo, el monto de compras por cotización de Q90 mil a Q200 mil, y modificando la potestad de contratación ―ahora pudiéndose designar al dedazo― en la ley para facilitar y agilizar las transas que ya sabemos, y quitar responsabilidades legales a alcaldes y funcionarios.

Con 82 condenados votos a favor y 24 en contra, el Pacto de Corruptos avaló la lesiva iniciativa de ley propuesta por la Asociación Nacional de Municipalidades (ANAM), quienes casi queman cuetes en el Congrueso, sabiendo que la dichosa reforma legalizará ―como han señalados varios analistas nada tontos― el enriquecimiento ilícito de muchos funcionarios…

En suma, las modificaciones permiten a alcaldes y demás infuncionales funcionarios gastar más y tener menos controles burocráticos al realizar esos gastos. Todavía hubo dos descaradas mociones privilegiadas para intentar modificar el Artículo 80, inciso i, que prohíbe a representantes legales, directivos o gerentes que hayan sido condenados por delitos contra la administración pública ser contratistas del Estado. Al final, no obtuvieron los votos para ello… Pero, ¿qué sigue? ¿Que para la abuela? La desfachatez en el ámbito congresístico no parece tener límites…

El presidente del Pacto de Corruptos y del Congreso, Allan Rodríguez, hizo saber lo mucho que le alegraban estas modificaciones de ley: “Quiero reconocer el apoyo de toda la bancada oficial, que estamos cumpliendo con una promesa que el presidente Alejandro Giammattei realizaba en su campaña, y que hoy se vuelve una realidad: el poder apoyar y fortalecer a los gobiernos municipales”.

Samuel Pérez, diputado de Semilla, intentó sacarle la madre diplomáticamente a los escarabajos peloteros del Pacto de Corruptos, pero curiosamente cuando le tocó hablar su micrófono empezó a sonar entrecortado, y luego Rodríguez dijo que qué lástima pero se tenía que cerrar la sesión por falta de cuórum…