SIN TAPUJOS

Mientras no se tomen acciones más fuertes contra los diputados del Pacto de Corruptos, sus procederes no van a acabar, pues en realidad, estos lo que quieren es acabar con el país, y no les importa hasta qué consecuencias llegar. A estos infelices no les perturba que sean señalados como lo más ruin, y les viene restando su reputación, tampoco les afecta que sus familiares reciban la humillación de la sociedad por lo que están haciendo. ¿Qué pensarán y sentirán los hijos, padres, cónyuges de lo que hacen y dicen, o también están obnubilados por sus actuaciones?

Allan Rodríguez, presidente de la junta directiva del Congreso.

Desafortunadamente las manifestaciones pacíficas que se están llevado a cabo no son suficientes para sacar a esta escoria, porque se ríen y se burlan de la población, a estos hay que tratarlos de alguna otra forma para que en realidad depongan sus conductas corruptas. En el fondo a estos dipucacos no les importó que quemaran las instalaciones del Palacio Legislativo, porque eso a ellos no les preocupa, pero si la población se dirigiera a sus propiedades, quizá la cosa cambie, pues no es razonable que se destruyan los bienes del Estado creyendo que con esas acciones se perjudica al gobernante y a los legisladores. La reparación de los daños causados al Congreso de la República nos va a costar mucho dinero, pues esos gastos no salen del bolsillo de los mafiosos diputados, eso lo tenemos que pagar con nuestros impuestos, y por eso hay que dirigir las baterías a donde sí se les pueda afectar, que sea en las propiedades de cada uno de ellos, que de todos modos sus posesiones las han adquirido, con el dinero que nos han robado.

Es inaudito lo que ganan estos desventurados de la junta directiva del Congreso, entre sueldos, dietas y gastos de representación. Tampoco se quedan atrás los jefes de bloque, reciben un gasto extra por ser representantes de su bancada, y reciben el sueldo ordinario, dietas por participar en plenarias y por comisiones de trabajo y más gastos de representación. Lo absurdo es que, aunque el partido esté representado con uno o cuatro diputados, tienen todas esas canonjías (Victoria, PAN, Unionista, MLP, CREO), cuando la situación económica de la mayoría de los guatemaltecos es atroz, aunado a eso, están los grandes negocios que hacen especialmente con las constructoras.

El diputransa Jorge García Silva, del partido Prosperidad Ciudadana, no satisfecho con lo que gana, ya que de enero a octubre ha recibido Q 302,593.55, y cuya única labor que ha realizado como congresista fue haber pedido al pleno que se declarará de urgencia nacional la aprobación del controvertido Presupuesto 2021, porque tenía intereses creados en ese fracasado proyecto. La Fiscalía contra la Corrupción, de oficio inició una investigación sobre las compras públicas a la empresa Outsourcing Total S.A., y que ha detectado estar vinculada a García Silva, que ha realizado contratos millonarios con el INSIVUMEH.

Por donde queramos investigar, encontraremos que los diputados vinculados al Pacto de Corruptos siguen incrementando sus fortunas a través de obscuros negocios, y vinculados al narcotráfico, pero la mayoría de los guatemaltecos decentes estamos dispuestos a hacerles la guerra sin detenerse hasta acabarlos, y demostrarles que el bien está sobre el mal.