Mientras nuestro presidente de los 57 salarios mínimos mensuales daba a un noticiero local declaraciones como «me lo dijo a mí el director de una de las empresas que hace la vacuna, mire ustedes no son elegibles en esta primera tanda porque han manejado muy bien la pandemia», o «el presidente López Obrador nos decía, mire, sus números han sido muy buenos, ¿qué pasó? ¿qué hicieron?»; el Procurador de los Human Rights, Jordán Rodas, sacaba a luz pública un comunicado sobre la «evaluación general y reiteración de las recomendaciones oportunas que, sin embargo, han sido desatendidas [por el gobierno]», que la PDH hizo sobre el “manejo” de la pandemia en el país, dándole en la nuca a las patrañas del presidente.

El ministerio de Salud inició desde ayer la inmunización para personas mayores de 70 años, incluidos en la Fase 2 del Plan Nacional de Vacunación contra el Covid-19.

En resumen, este informe indica que el “manejo” de la pandemia por parte del gobierno ha estado marcado por importantes desaciertos y por un manejo opaco de la información pública. Eso además de enumerar la serie de medidas incongruentes y/o estúpidas —estos dos adjetivos son nuestros, querido lector—, que no sólo ayudaron poco o nada a “manejar” la pandemia, sino que sumió al país en el caos económico que puede ver uno al pasearse por las calles del Centro Histórico y notar cada vez más charitas y ropavejeros desesperados y mendicantes, además de la macolla de nápiros (ladrones) que eclosionan como hongos en invierno.

Según el informe: atención ineficaz de los pacientes; hospitales desabastecidos; personal médico al borde del desquicio; no hay vacunas y el plan de vacunación es una barrabasada; no hay registros fiables que garanticen el cumplimiento de las fases de vacunación; el gobierno traslada la responsabilidad de la respuesta a la pandemia, a la ciudadanía. Como quien dice: cualquier cosa, ahí miran qué hacen.

Hoy arribó a Guatemala el primer lote de 50 mil dosis de la vacuna Sputnik V.

Lord Ivermectina también le había echado el muerto a un “sector”, sin especificar, de la población, que ha salido «a calificarnos ahorita de que por qué no conseguimos la vacuna, [que] lo estamos haciendo mal… Ojo… esa es un arma que están utilizando quienes ya sabemos que se dedican no a la construcción sino de la destrucción». Probablemente se refería a nosotros, el sector fafero de la población.

También señaló Su Excelencia que cuidado, porque por andar haciendo faferismo irresponsable —refiriéndose obviamente a “El Peladero”, de elPeriódico—, el contrato con Rusia estaba en peligro, debido a la filtración de la documentación. El contrato estipula rigurosamente aquello de la confidencialidad…

Al parecer, según las declaraciones de la ministra de Salud, las informaciones de El Periódico, indagaban en un personaje firmante del contrato, destapando la vida y milagros de un homónimo que nada que ver…

¡Ojo pues, señores faferos!