La recién aprobada Ley de Insolvencias (Decreto 8-2022) servirá como apoyo a las empresas que se declararon en bancarrota tras los efectos negativos de la pandemia covid-19. La normativa crea un marco legal que otorga una segunda oportunidad sin manchar el récord crediticio y antecedentes penales del deudor.

La nueva ley entrará en vigencia 6 meses después de su publicación en el Diario de Centroamérica. Previamente será sancionada, promulgada y enviada a publicar por el Congreso de la República.

Quizá la ley llega un poco tarde para quienes ya lo perdieron todo y abandonaron sus ánimos empresariales, pero más vale tarde que nunca dicen por ahí. Si usted entra en quiebra o bancarrota no puede negociar para bajar la deuda, además enfrenta un juicio penal que se alargaba de dos a 10 años; sus bienes son embargados y quedaba manchado su récord crediticio y con antecedentes penales. Ahora, con la entrada en vigencia de esta ley las cosas cambiarán.

Con todos estos beneficios, ahora las empresas podrán ampararse en la ley para tener una segunda oportunidad y reestructurarse, en otros países sociedades grandes se han apegado a este tipo de legislación, para seguir su funcionamiento sin el despido del personal o la venta de sus bienes.