FOTOGRAFÍA DE SIMONE DALMASSO

El presidente Alejandro Giammattei Falla lanzó una serie de preguntas hacia la Corte de Constitucionalidad (CC) con relación al trabajo que deben ejecutar las distintas comisiones de trabajo del Congreso de la República y sobre las interpelaciones/citaciones a funcionarios públicos y miembros de su gabinete también a cargo del Legislativo.

Las interrogantes del mandatario versaban sobre ¿Cuándo se pueden ausentar los funcionarios citados? ¿Qué pueden preguntar los diputados? y ¿Cuándo se deben presentar informes por escrito?

El cuestionario enviado por el presidente a la CC fue calificado por parlamentarios de oposición como una clara afrenta a la democracia. Especialistas en temas políticos ven en Giammattei a un aprendiz de dictador que se esfuerza por socavar el sistema de pesos y contrapesos de la República de Guatemala.

Giammattei también le pidió a la Corte de Constitucionalidad emitir su opinión sobre las citaciones de funcionarios públicos al Congreso, si estos pueden retirarse del edificio legislativo cuando las interpelaciones se atrasen. A criterio de la CC,  el proceso de interpelación inicia desde el momento en que es solicitada, notificada y los funcionarios sí pueden abstenerse de responder preguntas que no estén relacionadas al tema que motivó la citación y que además pueden retirarse si no hay quórum en el hemiciclo (artimaña que anticipamos será sabiamente utilizada por el oficialismo para entrampar cualquier agenda fiscalizadora de la oposición).

Es importante acotar lo relacionado al artículo 166 de la Constitución Política de la República de Guatemala «ni el Congreso, ni autoridad alguna, podrá limitar a los diputados, el derecho de interpelar, calificar las preguntas o restringirlas». En fin, tenemos en el horizonte un año lleno de estiras y encoges en cuanto a interpretaciones legales.