“La única manera de lidiar con este mundo sin libertad, es volverte tan absolutamente libre, que tu mera existencia sea un acto de rebelión.”

Albert Camus.

Fotografía de José Orozco

Entre conciertos virtuales, premiaciones del CACIF a Consuelo Porras, aumento excesivo de casos Covid-19, despilfarros de vacunas a los allegados de gobierno, nuevas disposiciones a la vuelta de la esquina; se juramentó a los nuevos integrantes de la Corte de Constitucionalidad (CC) con un pequeño grupo manifestando a las afueras y uno que otro chucho ladrando en las esquinas al contingente policial.

La indiferencia total de los ciudadanos guatemaltecos está matando el Estado de derecho, esa falta de patriotismo se podría llamar así quizás, por no decir otra cosa que ofenda, estamos en el punto donde las aguas negras de la corrupción nos llegaron al cuello y la mayoría de los conciudadanos están preocupados porque quitaron una canción de Ricardo Arjona de las plataformas virtuales, pareciera que la historia de Guatemala corresponde a un realismo mágico casi como el de “Cien años de soledad”, una estirpe que sale de una desgracia para caer en otra y peor.

El pacto de corruptos está consolidado, ¿se veía venir?, claro, ¿se podía hacer algo?, poco quizás, ¿y la ayuda extranjera? Quizás cuando se les ronque la gana, ¿y la ciudadanía? Compartiendo memes.

No hay mecanismo que de aquí en adelante detenga a esta sociedad política, narcotraficante, empresarial oligarca, nada ni nadie podrán ahora detener lo que se viene, comenzaran a arremeter contra los últimos tropiezos que quedan en su camino, Giammattei quedará en la historia de este país como el Presidente que encabezó la organización criminal más grande que haya existido.

Debemos estar conscientes que la corrupción es un fenómeno global, que no depende de si un país es pobre o rico, si está ubicado en cierta región o en otra, los factores determinantes son los contrapesos que las instituciones democráticas hacen, si son frágiles o cooptadas el indiscutible camino que eso conlleva es una dictadura como la de Venezuela, eso solo para ser una comparación relativa, porque el panorama para nuestro país mientras la mayoría de la población siga con su indiferencia e ignorancia, se percibe con calamidades y hecatombes que nos afectarán a todos por igual.