Los incorruptibles policías nacional-civiles estuvieron bien ocupados la interminable noche del sábado (22 de mayo), enchachando a 171 irresponsables covideanos que burlaban las restricciones y medidas de “bioseguridad” de la pandemia.

Los agentes están asustadísimos -dicen ellos- porque a pesar de que la cosa se ha puesto color de hormiga debido a los contagios, demasiadas personas parecen coincidir en que la supuesta pandemia es algo digno de pasarse por el arco de Correos.

Estos numerosos enhebramientos policiales no hubieran sido posibles sin las oportunas puestas de dedo que vecinos sapos hicieron para vengarse de la irresponsabilidad de sus prójimos.

El resultado: 120 pobres diablos y 51 alegres damas fueron puestos a disposición de la inquisición judicial. 158 de estas personas se encontraban en un epicentro comercial sito en la 6ª avenida y 14ª calle de la zona 1; los otros 13 se encontraban en otro lugar concurrido en la 12 avenida y calzada Roosevelt, zona 11.

Las últimas restricciones promulgadas el 30 de abril, limitaban el aforo de lugares públicos y el horario de atención de los mismos.

Los restaurantes se salvan de tener un horario límite, pero se pide respetar el distanciamiento de 1.5 metros y el uso obligatorio de mascarilla.

Las bebidas espirituosas (producto más preciado por los chapines), se pueden vender únicamente de 6:00 a 21:00, de lunes a domingo, por gracia de Dios…