La violencia sigue incrementándose en el país, esto se puede confirmar al realizar comparaciones con años anteriores, con estupor se observa cómo cada año los  casos de violencia en contra de mujeres es donde se produce el mayor incremento, alcanzando cifras cercanas al 25% del total de crímenes cometidos contra hombres.

No se trata de señalar que en Guatemala ocurren crímenes contra mujeres, en tanto que en el resto del mundo no, es claro que en todos los países una o menos de cada diez víctimas es mujer. El promedio guatemalteco es el doble o más que la media mundial.

Fotografía de Danilo de Jesús Ramírez

En promedio se reportan al menos diez alertas Isabel-Claudina cada día, un número considerablemente alto de mujeres de las cuales se desconoce su paradero y cuya vida podría encontrarse en peligro, es evidente que debieron establecerse medidas de prevención que evitaran llegar a este punto.

Dentro de las medidas de prevención que se podrían establecer se encuentra el brindar atención temprana a la denuncia que una mujer presente ante cualquier institución. Una visita a la vivienda de la mujer que se encuentre en peligro podría ser un disuasivo que proteja su vida e integridad.

También podrían realizarse campañas de sensibilización sobre la necesidad de respetar a la mujer en todos los ámbitos y espacios, entre ellos la escuela, el hogar, la familia, el trabajo y en las relaciones sociales en general, para evitar que tenga que enfrentar el acoso callejero y otras prácticas que la denigran.

Estas medidas de prevención contribuirán a garantizar que la mujer mantenga sus derechos, sin que el gasto estatal sea tan elevado, debido a que al garantizar a vida y la libertad de la mujer, no será necesario realizar una investigación y eventualmente un proceso legal contra el o los presuntos responsables.

Otra acción importante debe consistir en disminuir el nivel de impunidad, de tal manera que se genere en el imaginario social que en el Ministerio Público (MP) y el Organismo Judicial (OJ) existe eficiencia y que especialmente un crimen contra mujeres no pasará desapercibido para el Estado y será esclarecido en tiempo justo, evitando que el o los presuntos responsables continúen cometiendo delitos contra mujeres y otras personas.

Fotografía de Danilo de Jesús Ramírez

El reto para el Estado guatemalteco debe consistir en proteger a cada uno de sus ciudadanos, especialmente a las mujeres y niñez por ser los dos grupos con mayor vulnerabilidad y quienes están padeciendo discriminación, explotación y abuso por parte de muchos hombres.

Un Estado que garantice la vida de sus ciudadanos, estará impulsando el desarrollo social y fortaleciendo la democracia.