SIN TAPUJOS

Cada día vemos en los medios de comunicación social, noticias que en realidad lo dejan a uno estupefacto, y no es posible que los guatemaltecos sigamos tolerando los desmanes de los politiqueros y funcionarios del actual desgobierno.

Leyendo la semana pasada un artículo de Lionel Toriello, me llamó la atención donde dice: ¿Qué por qué traigo todo este rollo a colación? El asunto viene a cuento porque los ultraconservadores chapines “ven comunistas hasta debajo de las piedras”, y así pretenden “meterle miedo” a la ciudadanía, para evitar todo intento de reforma. Coincido con lo expresado por Toriello, porque se ha llegado al colmo que algunas personas y/o grupos todavía se pongan a defender al actual régimen, pretendiendo confundir a la población diciendo que los que están en su contra, son comunistas.

Los daños que nos está causando el desgobierno de Alejandro Giammattei son increíbles, pero he visto y oído a personas que prefieren que esos sinvergüenzas saqueen las arcas del país, por temor a que caigamos en las garras del “comunismo”, no hay cosa más apartada de la realidad, porque no es así como lo que está sucediendo con los opositores al actual régimen.

Giammattei, en una conferencia que dio y entre las preguntas que le hicieron, fue sobre la veracidad de si a su casa de la zona 15 unos ciudadanos de origen ruso habrían enviado unas valijas con efectivo, a lo que Yamaneti con su característica cara de pocos amigos, escuetamente lo negó con un rotundo “no es cierto”, y como siempre cada vez que se le consulta sobre determinado asunto, la pregunta le molesta y se pone como decimos en buen chapín, para balazos, además no permitieron que se hicieran repreguntas a los asuntos. Pero resulta que, en abril pasado, esos ciudadanos rusos estuvieron en Guatemala y no fue para hacer turismo, sino que el propósito de ellos es la construcción de una terminal minera dentro de las instalaciones de la Portuaria Santo Tomás de Castilla, y la posibilidad del transporte lacustre y fluvial en el Lago de Izabal y Río Dulce de las extracciones de níquel con destino a Rusia, para lo que han presentado una carta de intenciones al desgobierno de Giammattei.

Cuando el exfiscal Juan Francisco Sandoval dio su conferencia de prensa por su destitución en la sede de la Procuraduría de los Derechos Humanos, entre lo que dijo hizo mención sobre la visita de esos ciudadanos rusos y del presunto envío de unas valijas que contenían dinero en efectivo a la vivienda de Giammattei.

Gracias a las investigaciones periodísticas, se ha detectado que el chispeante ministro de Economía, Antonio Malouf, salió en defensa de esos “empresarios” rusos diciendo que lo que ellos quieren es invertir en Guatemala, y que no tienen nada que ver con las vacunas rusas. Se ha revelado también que el propio Malouf, en compañía del pícaro Rubén Mejía, -quien viene haciendo sucios negocios con los desgobiernos anteriores- y el excandidato a la presidencia por el partido VIVA, Isaac Farchi, habrían acompañado a los empresarios al Parque Tikal en Petén, y que el mismo estuvo cerrado todo el día para brindarle atención exclusiva a los rusos. Este es otro de los tantos negocios asquerosos semejante a los que realizaron los bandoleros Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, y en el que recibieron Q4 millones solo para dar la autorización.

Continúa Toriello en su comentario: mientras esperan fervorosamente “la segunda venida de san Donald Trump”, todos los que nos oponemos a los excesos, los abusos y los crímenes del actual régimen guatemalteco, somos “chairos”. Ni que hablar del actual Partido Demócrata de los EE. UU., ahora en la Casa Blanca, un “partido infiltrado por los comanches”. Esto nos indica el grado de mediocridad que existe en nuestro país, pues muchas personas sin siquiera haber estudiado sobre las diferentes ideologías, y mucho menos que hayan tenido la curiosidad de conocer sobre las mismas, se metan a señalar a cualquiera de “chairo o de comunista”. 

Ahora la ultraderecha quiere a puro tubo que uno esté de acuerdo con los abusos y sinvergüenzadas de Giammattei, y sus grupos delincuenciales enquistados en la estructura gubernamental, que nos hagamos los babosos y apoyemos las arbitrariedades de Consuelo Porras, alias “La Cruella de Vil II”, pero a Giammattei no le queda otro camino más que destituir a esta señora, porque cada día que pasa las protestas se incrementarán, y es tan torpe esta desconsuelo que sigue haciendo nombramientos inapropiados, pues acaba de ascender a su supuesto ahijado Pedro Hernández González, como encargado de la agencia 8 de la FECI, y que tiene a su cargo los casos como Construcción y Corrupción y la averiguación por las maletas con Q122 millones. Todo esto para seguir encubriendo los asquerosos negocios de Yamaneti y su grupo de delincuentes.

Reitero en decir que la corrupción no tiene ideología, en todos los grupos ideológicos hay buenos con muchos valores y principios como también hay malos y corruptos, que son los que nos hacen tanto daño. Pensemos en nuestros hijos y nietos, se merecen un mejor país, no les heredemos odios, confrontaciones y embustes, solo por creemos que así se cambia al país, y por obedecer a intereses personales o grupales.