Fotografía de José Orozco

Supongamos que usted escuchó la conferencia de prensa a cargo de Coprecovid, donde “aclaró” que sí se puede viajar entre departamentos, por las razones que uno quiera, siempre respetando y tomando en cuenta el “semáforo” y por tanto decide ir con su familia a tomar atol de elote y degustar unas tortillas con carne a San Lucas, acá muy cerca de la ciudad capital.

Donde termina Mixco, hay un retén con agentes de policía que le hacen el alto, y le preguntan el motivo de su viaje, por lo que usted, que escuchó al comisionado Asturias explicar que sí tenemos permitido ejercer nuestro derecho a la libre locomoción, le dice que va a degustar una refacción con su familia.

El agente, entonces, procede a decirle que eso no está permitido y usted a explicar que escuchó la conferencia de prensa del comisionado Coprecovid decir que sí, que puede salir; y así, varios minutos, hasta que el policía le muestra el decreto, cuya letra literal dice que no.

En realidad, el policía sólo cumple con su deber, lo que hayan dicho o no por los medios de comunicación, NO ALTERA en absoluto el decreto como fue publicado, así que usted o se da vuelta o va a ser procesado por violación a las disposiciones gubernamentales, casi por terrorista contra la salud.

O quizá, «todo pueda arreglarse», nosotros sabemos qué significa eso, ¿verdad?

En cuanto al decreto que nos veda la libre locomoción y a la vez, contradictoriamente nos pide que apoyemos al turismo interno, no existe tal inconsistencia; es una táctica más, para mantenernos en este estado de cosas, simplemente con descaro, se ríen de nosotros y nos mienten, asustando con el petate del muerto.

En fin, la letra literal de la ley es la que tiene a mano el policía, el Cocode, y cualquier autoridad y a ella se atendrán. Y usted a las consecuencias….

Mientras no se derogue este acuerdo, las limitaciones siguen vigentes.