Al resultado de las recientes elecciones para la presidencia de Perú puede aplicársele el dicho superacionista: el vaso está medio lleno de agua o medio vacío, puesto que cada candidato obtuvo 8 millones de votos y centavos y cada quien puede cantar victoria o derrota. La pérdida es más para la keiko fujimori pues tuvo todo el financiamiento económico de los poderes reales y fácticos peruanos: una prensa escrita, hablada y televisada oligárquicoburguesa fascista; una desgüevada organización de estados americanos (oea) al servicio del imperio estadounidense y de regímenes de derecha de Latinoamérica, a ello súmese la adhesión estúpida de marito vargas llosa, flamante premio nobel de literatura, quien llamó a votar por una corrupta y delincuente con cuentas pendientes con la justicia peruana. Con luminarias como varguitas, América Latina ya no necesita de pendejos.

 

LA MONEDA SOL ESTÁ EN EL AIRE

A pesar de todas las evidencias de la victoria de Pedro Castillo (resultados a boca de urna el mismo día de las elecciones) y su congruencia con los resultados oficiales de la Junta Nacional Electoral (JNE), aún no se le declara oficialmente como ganador a pesar de haber transcurrido casi un mes; según denuncias de portavoces de organizaciones afines a “Perú Libre” vertidas en noticieros de la cadena Telesur hasta ya se agotaron los plazos legalmente establecidos en ley. Se puede conjeturar que las presiones para la JNA son enormes pues temen una victoria de Pedro Castillo y “Perú Libre”. ¿Pero hasta qué punto es real este temor?

 

EL GRUPO DE LIMA MURIÓ EN LIMA

Tomé este comentario atinado de las tantas publicaciones subidas a facebook, me gustó por ingenioso y porque se presta a duda. Es difícil que Pedro Castillo se atreva destruir lo que queda de ese grupo fantoche (una oea diminuta), que trató por todos los medios de destruir a los gobiernos de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), que en su época conformó un grupo fuerte liderado por el comandante Hugo Chávez en Venezuela que se irradió por varios países de Sudamérica y del Caribe, hasta ser diezmado con las derrotas en Uruguay del Frente Amplio, la defenestración de Dilma Roussef en Brasil mediante un golpe blando de Estado, pasando por la traición de lenin moreno que adoptó un modelo económico neoliberal, desbaratando las conquistas de la Revolución Ciudadana de Rafael Correa, hasta el golpe de Estado contra Evo Morales.

 

CASTILLOS EN EL AIRE

En uno de los debates, transmitido por Telesur, entre la fujimori y Pedro Castillo, este atacó a mansalva a los refugiados venezolanos residentes en Perú. Los trató de delincuentes y prometió expulsarlos hacia Venezuela, argumentando que causaban problemas al país, entre ellos una alta delincuencia en ciudades como Lima. Ese tipo de señalamientos puede esperarse de una corrupta y cínica como keiko fujimori, candidata de burguesiaoligarquía peruana, pero no de un líder postulado por un partido que se autodefine como marxista, leninista y mariateguista, mucho menos cuando el candidato proyectó una imagen del hombre sencillo del campo, portando un pintoresco sombrero, aunque dudo que un profesor, como Pedro Castillo, lo use cotidianamente como educador. Un hombre que hace suyos los reclamos del campo, postergados por décadas de abandono rural, no puede ni debe atacar a refugiados, que si han huido de su país es más por el criminal bloqueo gringo, que significa pérdida de fuentes de empleo y solo recurren a lo poco que les queda en la vida: la migración. Pero he allí a ese “hombre sencillo” criminalizando inhumanamente a los inmigrantes venezolanos. En ese debate también se desmarcó del régimen de Nicolás Maduro y esa postura es comprensible puesto que la prensa fascista le restregó hasta el hartazgo que quería convertir a Perú en otra Venezuela. Fueron patéticas las declaraciones de marito vargas llosa cuando se adhirió al proyecto de la fujimori cuando le afirmó: Te prefiero a ti pues defiendes el libre mercado… el otro candidato convertirá a Perú en un Estado totalitario.

LA GEOPOLÍTICA PERUANA CON CASTILLO

Un candidato que afirma no ser de izquierda y es postulado por un partido de esa tendencia ideológica es un personaje que no inspira confianza y es peligroso para las fuerzas progresistas peruanas e internacionales. No creo que se constituya en un gobierno pro Alba ni que vaya a cumplir sus promesas de campaña que le dieron el triunfo, por escaso margen de votos, en regiones del Perú profundo, rural e indígena, olvidado por la Lima conservadora, opulenta y derechista. No se alineará con los gobiernos del Alba que están resurgiendo en los últimos años: en Argentina, Bolivia, posibles triunfos de las izquierdas en Brasil y en Colombia, más el triunfo de Morena en México hace 3 años. El mismo Castillo se desmarcó de Venezuela durante toda la campaña. A ello deben sumarse los poderes reales y fácticos que gobiernan Perú: la derecha fascista, una policía y ejércitos formados en la contrainsurgencia contra Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario “Túpac Amaru” (MRTA), así como una prensa oligárquicoburguesa, plegada a esos poderes fácticos, enraizados vía la corrupción y el enriquecimiento, durante décadas de antidemocracia en Perú. Por supuesto, no pueden faltar en esta danza reaccionaria los yanquis imperialistas. Estos sectores nefastos tienen todo el poder para quebrarle el lapicito a Pedro Castillo, quien tarde o temprano defraudará a sus votantes y sospecho que será el lenin moreno peruano. Su llamado a conformar una asamblea constituyente tiene como contraparte esos 8 millones que votaron por una delincuente. “Perú Libre” apenas logró un tercio de los diputados al congreso peruano, más los escasos diputados de su partido aliado, que no le quitarán el sueño a un congreso que controlará la derecha. Allí se estrellarán sus propuestas de hacer un Perú libre. Tómese en cuenta la pobreza en Perú, agravada por la pandemia del covid-19 y por la corrupción endémica en el país sudamericano, acentuada por las constantes crisis políticas, en apenas 5 años ha habido cuatro presidentes, dos de ellos actualmente procesados por corrupción; un exmandatario pendiente de extradición y un expresidente que se suicidó para evitar su captura (Allan García). La sobrevivencia económica del gobierno de Pedro Castillo requerirá la bendi$ión del fondo monetario internacional: medidas de corte neoliberal, como las implementadas en la Colombia combativa que actualmente las rechaza en las calles. Si ello no bastare: la derecha recurrirá a un golpe de Estado blando, patrocinado por estados unidos, y con la fuerza del ejército oligarca: recuérdense los casos del padre Lugo en Paraguay, Manuel Zelaya, en Honduras, Dilma Roussef en Brasil y Evo Morales en Bolivia. Sospecho que la prolongación del reconocimiento al triunfo de Pedro Castillo es en realidad una negociación debajo de la mesa entre el virtual presidente y la derecha peruana, en la cual quizá le estén condicionando hasta dónde puede llegar con su Perú libre o se atiene a las consecuencias.