Diariamente se cometen decenas de crímenes contra mujeres en el país, dichos delitos abarcan una extensa variedad, desde aquellos que atentan contra la dignidad de las mujeres, hasta los que afectan su integridad incluyendo dentro de esta, su propia vida.

Cementerio General, zona 3 de la Ciudad de Guatemala. Fotografía de Danilo de Jesús Ramírez

La mujer desde que sale a la calle es víctima de acoso verbal y físico, tiene que enfrentar todo tipo de piropos agresivos y abusos de hombres en las calles, centros de trabajo, lugares de estudio, gimnasio y cualquier otro sitio que frecuente, sin que exista posibilidad de encontrar algún tipo de defensa en alguna institución del Estado.

Pero en esta columna quiero hacer referencia a aquellos crímenes que son cometidos por quien menos la mujer podría imaginar, me refiero a su pareja sentimental que debiera ser en quien ella más confía, pero termina siendo quien la lastima y agrede día con día, causándole daño físico en todo momento.

En más de una ocasión, las mujeres se presentan ante las autoridades a informar, porque no llegan a denunciar, sino solo a dar a conocer que han sido lastimadas, pero las autoridades en lugar de darle seguimiento a esa acción simplemente llenan la papelería, la guardan y queda en alguna gaveta.

Marcha en Ciudad de Guatemala en el Día para Eliminar la Violencia Contra la Mujer. Fotografía de Danilo de Jesús Ramírez

Muchas veces esa mujer termina siendo asesinada por quien en algún momento le ofreció amor eterno, pero que como consecuencia del machismo la privó de su propia vida, tal es el caso de Luz María López quien apareció sin vida el 20 de enero de 2020, crimen posiblemente cometido por su propio esposo quien hoy se encuentra detenido.

Luz María murió por asfixia, pero además presentaba graves quemaduras en diversas partes del cuerpo, alguna de ellas de tercer grado que seguramente fueron provocadas por su esposo para tratar de deshacerse del cuerpo y destruir toda evidencia, lo que no se sabe es si la víctima seguía con vida en esos momentos. No satisfecho con el daño causado llevó el cuerpo hasta un tragante en la Avenida Simeón Cañas y lo intentó introducir para que no fuera encontrado.

Casos como el de Luz María se presentan a diario en el país, esto a causa de la poca o nula efectividad de parte de quienes deben investigar y aplicar justicia. No hay que olvidar que los resultados efectivos de parte de las autoridades son los que se convertirán en disuasivos y a través de esas acciones positivas se podría evitar que continúen cometiéndose más crímenes contra mujeres.

Fotografía de Danilo de Jesús Ramírez