Todos los laboratorios fabricantes de la vacuna decidieron acudir a los acuerdos de confidencialidad para negociar con los países. Sí, después de investigar resultó que todos actuaron de esta forma, hasta los chinos y los rusos. La pregunta: ¿Por qué?

Fotografía de Nathan Howard/Getty Images/AFP

Esta actitud ha creado resistencia en todo el mundo. En Europa muchos miembros del Parlamento Europeo se han quejado por estas cláusulas. Otros gobiernos han advertido que los laboratorios no solo piden confidencialidad sino también leyes que modifiquen el uso de recursos públicos, como en Perú y Argentina, por lo que nos olemos que la famosa ley de vacunas acá en Guatemala tuvo su inspiración lejos.

Los países que se han manifestado sobre la confidencialidad han dicho públicamente que tienen miedo de descubrir información y poner en riesgo la vacunación. El tema de las patentes parece surgir.

Es increíble la cantidad de países que al día de hoy no tienen nada o no han logrado pactar algo. En África reina la incertidumbre, en buena parte porque están esperando que la administración Biden regrese a la OMS y se adhiera al mecanismo de COVAX, ya que Trump se retiró de este foro. En Latinoamérica también es brutal la incertidumbre, pues a la fecha solo México, Chile, Argentina y Costa Rica han logrado el suministro. Lo de Guatemala está en veremos todavía.

Es muy difícil comparar procesos de negociación entre países porque cada uno tiene comportamiento distinto. No es lo mismo negociar con Pfizer que con AztraZeneca o con el Centro Gamaleya de Rusia. Unos países albergan fábricas de los productores y tenían preferencia como México. Guatemala no tiene ninguna posición preferencial ni capacidad de negociación específica, por lo que se vislumbra que deberemos esperar al fondo de la cola.

Es poco político decirlo, pero la realidad es clara, los más ricos de la cuadra irán primero. Los países mencionados van muy adelantados porque tienen mucho poder de negociación. En Asia, Singapur y Emiratos Árabes van volando porque tienen muchos recursos. De nuevo, acá nos tocará esperar mientras como fuego salvaje la pandemia se agrava.

El llamado por la transparencia ha sido liderado por organizaciones internacionales como Médicos sin Fronteras y otros, además de órganos de la ONU. Aun así, ningún país se ha atrevido a luchar por la transparencia. Todos arrinconados. Sin embargo no es que no se pueda hacer nada.

Necesitamos buscar formas de lograr la transparencia, no nos podemos quedar sin pelear y aceptar la imposición de las mega compañías farmacéuticas, eso no es una opción.

La falta de liderazgo global y de cooperación nos puso a todos en una difícil posición. Los países aun con la mejor voluntad, quedaron sin poder hacer nada. Con la pistola cargada y la pandemia en llamas, las mega compañías farmacéuticas hacen lo que quieren. Es una pena y vergüenza para la salud global. Las vacunas no deben ser un lujo y menos en pandemia. Esto debe cambiar.