SIN TAPUJOS

 

La semana recién pasada estuvo llena de muchas sorpresas desafortunadamente nada agradables para la democracia de Guatemala, como tampoco para el sistema republicano.

Cuando veo la noticia -la que me cayó como un balde de agua fría-, porque los directivos de la Asociación Nacional de Municipalidades (ANAM), condecoraron a Alejandro Giammattei con la Orden Manuel Colom Argueta, porque ha “apoyado el municipalismo durante su gobierno”. Sinceramente lo considero como un proceder de rastreros, aduladores, poco serios, faltando el respeto a la población de sus municipios, aunque desconozco qué alcaldes estuvieron presentes en ese acto de deshonra a la autonomía municipal y a la memoria del insigne Manuel Colom Argueta.

El artículo 1º. De sus ESTATUTOS dice: DENOMINACIÓN Y NATURALEZA: La Asociación Nacional de Municipalidades de Guatemala, la cual podrá identificarse simplemente por sus siglas ANAM, es una entidad privada, no lucrativa, apartidaria, no religiosa y eminentemente democrática, al servicio exclusivo de las municipalidades de la República de Guatemala.

La MISIÓN de la ANAM es: Defender la autonomía local y los intereses de los municipios de la República de Guatemala, impulsar la descentralización del Estado y apoyar a las municipalidades en sus tareas de servicio a la comunidad e impulso de sus territorios.

La VISIÖN es: Que la Asociación Nacional de Municipalidades -ANAM- sea una entidad privada, moderna, autónoma, no lucrativa, apartidaria, no religiosa y eminentemente democrática, defensora de la autonomía municipal con incidencia en las políticas de Estado, que guardan relación con los municipios y sus gobiernos locales, descentralización de respaldo y apoyo a sus asociadas en materia jurídica, financiera, administrativa y gestora del desarrollo local, regional y nacional, con la capacidad y recursos suficientes para cumplir con su misión.

Cuando uno lee el artículo 1º de los Estatutos, la Visión y Misión de la ANAM, enfurece ver hasta dónde han llegado los actuales jefes ediles, que se dejaron ensombrecer por inexistentes promesas que les ha hecho el mandatario, ¿De qué cuenta han entregado la independencia municipal tan solo por el ofrecimiento de construir un edificio para su sede? de insinuarles que presionen a los diputados para que modifiquen la Ley de Contrataciones del Estado para aumentar el monto para las compras de baja cuantía, y permitir que los alcaldes realicen compras sin necesidad de hacerlas públicas en el portal de Guatecompras, y así evitar ser fiscalizados. Qué poca decencia tienen, pues todo lo que les dijo Giammattei, es para que haya más corrupción y por ello, ese acto de servilismo es un agravio al movimiento municipalista que tanto ha costado mantener.

El mandatario con su característico discurso demagógico, confrontativo, aparenta ser enérgico, pero a la vez con mucha dosis de payasadas queriendo imitar al dizque cómico Jimmy Morales, pues eso de crear su “Lista del Zope” -como respuesta a la Lista Engel que tiene incluidos a 20 guatemaltecos impresentables por corruptos- ha sido el hazme reír a nivel nacional e internacional y también de muchos memes.

Un gobernante serio debe cuidar todo su léxico y también su forma corporal de expresarse, pues si cree que haciendo modales de fuerza con ello demuestra poderío, está muy equivocado, un buen orador es prudente, y sus gesticulaciones también lo deben ser así, un buen orador no improvisa, prepara con tiempo y mesura su discurso, además no grita. Un gobernante sensato no hace gala de aires de grandeza.

Alejandro Giammattei en su arrebatado discurso dijo refiriéndose a los ex fiscales y exjueces que están exilados: “que quienes se dicen paladines contra la corrupción y de la justicia, fueron los más corruptos de este país. Esos paladines huyeron cuando salieron las órdenes de captura”. Pero se le olvidó que cuando salió la orden de su captura por el caso de Pavón, él se fue a asilar a la Embajada de Honduras, y después se tuvo que entregar a la justicia porque el gobierno hondureño le negó el asilo. Quien escupe al cielo, en la cara le cae.

Como borregos están sucumbiendo los alcaldes, porque ahora hasta el exjefe del Centro de Gobierno, Luis Martínez, los reúne en una casa de la zona 10 a darles instrucciones y presionarlos, de lo contrario no podrán optar a la reelección. ¡Qué poca dignidad la de los jefes ediles que hasta una persona que no es parte de la estructura del gobierno, les ordena y dice lo que tienen que hacer para poder participar en la próxima contienda electoral!