El Organismo Judicial (OJ), continua haciendo afrentas contra los jueces y ex jueces decentes, esta semana apareció en un matutino que este alto organismo del Estado no ha completado el pago de las prestaciones a la exjuez de Mayor Riesgo “D” Erika Aifán, quien renunció a su cargo por razones obvias el 21 de marzo de este año.

La exjuez laboró en el OJ durante 19 años, y por ley le corresponde la indemnización que está reclamando cuyo monto es de Q370 mil por la buena conducta que demostró durante el tiempo que prestó servicio como juez.

El artículo 49 del Pacto Colectivo de Condiciones de Trabajo, establece que se pagará un incentivo por buena conducta de hasta diez meses de salario. No obstante, el beneficiario no debe enfrentar un procedimiento administrativo. Paradójicamente la exjuez Aifán recibió un reconocimiento de la Independencia Judicial por parte de la Unión Internacional de Magistrados (UIM). Aifán fue galardonada en la 64 asamblea anual de UIM que se realizó en Tel Aviv, Israel, por su faena como juez y su aporte a la independencia judicial en Guatemala.

Gracias a esa independencia judicial por la que luchó Erika Aifán y otros dignos jueces les ha costado el exilio, pero afortunadamente en otros países sí saben reconocer a los buenos funcionarios dignos y honestos, porque aquí en Guatemala para nuestra desgracia se reconoce a la bazofia. Prueba de ello, es que hoy Blanca Stalling asumió nuevamente la magistratura de la que había sido despojada por haber estado en prisión por tráfico de influencias, pero a ella y que es lo más asqueroso le van a pagar Q5.7 millones en salarios y prestaciones dejados de percibir, pese a que no labora desde 2017.

Mi reconocimiento especial para la exjuez Erika Aifán y mi repudio absoluto a Blanca Stalling y los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que votaron por su reinstalación.

¡NO NOS VAN A CALLAR!