La más reciente cadena de radio y televisión brindada por el presidente se centró en información que es recibida de manera positiva por parte de la población, pero esta debió haberse brindado de manera diferente, incluso en etapas para evitar que se produjera algún tipo de desorden al momento de ponerla en ejecución.

El presidente informa a través de los medios de comunicación que podrán ser vacunados todos los estudiantes universitarios que estén arriba de 18 años de edad, provocando con ello en millones de personas la esperanza de tener acceso a la vacuna, pero la información brindada se hace sin un plan previamente preparado por el Ministerio de Salud Pública, posiblemente la misma cartera no conocía el contenido de la cadena informativa.

El pueblo de Guatemala no fue informado a partir de qué momento se iniciaría la vacunación y en algunos centros se pudo observar desde las primeras horas del día siguiente un incremento considerable en las filas de quienes esperanzados buscan ser inoculados.

Posiblemente el presidente no lo hizo de mala voluntad y en realidad busca el bienestar para la totalidad de la población, pero la otra parte de la realidad es que el país no cuenta con la cantidad de vacunas que permitan cumplir con la jornada de vacunación a nivel nacional, primero porque las que fueron pagadas no han llegado al país y segundo porque no será posible que se pueda concluir con el proceso con vacunas donadas, en algún momento las potencias internacionales dejarán de regalarlas o incluso vendrán a cobrar de alguna manera lo brindado.

Podría ser que el presidente quiso ocultar u opacar la noticia de la ausencia de las vacunas rusas Sputnik V en el país y por eso brindó una noticia positiva para jóvenes que se encuentran asustados de continuar viviendo en peligro por la ausencia de la inmunización.