Mynor Moto con sus mal intencionadas ganas de ir por lana, regresó trasquilado, ahora escondido y protegido por sus benefactores y postuladores, solo es cuestión de tiempo para que el daño colateral de estas acciones ilegítimas hacia el pacto de corruptos sea evidente. Hay mucho en juego con la captura de Moto y sabemos que el pacto de corruptos es capaz de cualquier cosa para mantenerse incólume ante estas situaciones.

Fotografía de Fernando Chuy

No sería increíble ver rostros nuevos con fachada brillante, que tratarán de ocupar los cargos de las altas cortes pero que en esencia, seguirán de compinches con esta cleptocracia nutrida por el narcotráfico y las élites oligarcas, la estrategia fallida en el grotesco proceso de colocar a Moto como magistrado de la Corte de Constitucionalidad, demuestra la urgencia de los corruptos para resguardarse no solo de las acciones de Biden y su política contra la corrupción en Centroamérica, sino también de los conatos de rebelión que la población ha realizado, aunque debilitada y censurada por netcenters y algunos medios de comunicación, ha sido fundamental para ser un tropiezo, aunque lo más fundamental es el respaldo a los personajes que se encuentran en el ojo del huracán y ponen todo para velar por el cumplimiento de las leyes, en este caso es menester mencionar al jefe de la FECI, Juan Francisco Sandoval y a la jueza de Mayor Riesgo, Erika Aifán, que ante el asedio y hostigamiento de los que procuran la criminalidad en este país, siguen firmes en el cumplimiento de sus deberes, un ejemplo que todo servidor público debería de imitar, ya que sin la CICIG la clase política no puede vender el chantaje de injerencia o persecución, dejando claro que solo es por vocación a la justicia.

Esto que hoy vemos como las más brutas acciones de la clase política, no son sino las aspiraciones a perpetuarse en el poder modificando las leyes a su antojo y desatino, transgrediendo más nuestra Constitución Política.

La fortaleza de las partes que velan aún por el derrocamiento de esta vil cleptocracia, y que aspiramos a un país donde prevalezca la justicia, radica en la unión, esa unión que tanta falta nos hace y que bien nos convendría.

“Cuando el pueblo teme a su gobierno hay tiranía, cuando el gobierno teme al pueblo, hay libertad”   Thomas Jefferson.