SIN TAPUJOS

Fotografía de Javier Herrera

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) a través del Decreto 295, su Ley Orgánica, se creó durante el gobierno del presidente Juan José Arévalo, como una institución autónoma, de derecho público, con personería jurídica propia y plena capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones, cuya finalidad es la de aplicar en beneficio del pueblo de Guatemala, para que tanto los trabajadores de los sectores público y privado pudieran gozar del beneficio de la seguridad social.

La visión del presidente Arévalo fue increíble, y si esta gran institución se hubiera manejado como se concibió, otro gallo cantara, porque desgraciadamente ha servido para que personas inescrupulosas la estén utilizando para hacerse millonarios, a costa de la salud y vida de los afiliados y pensionados.

En su Ley Orgánica establece que los recursos y el sistema financiero sólo se extiende y beneficia a la clase trabajadora, o a parte de ella, por el método de triple contribución a base de las cuotas obligatorias de los trabajadores, de los patronos y del Estado. Aquí es de hacer notar que los trabajadores cumplen a cabalidad con su obligación de contribuir con lo que les corresponde, en cambio algunos patronos y el Estado no han cumplido con ese compromiso. A nadie se le puede ni se debe excluir de esa obligatoriedad porque sirve para el sostenimiento del régimen de Seguridad Social

Considero que el mayor caos afrontado por esta institución fue durante el desgobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, quienes realizaron asquerosas negociaciones especialmente con la adquisición de hemodiálisis para los enfermos renales, y a causa de ello, muchas personas murieron, por esa razón estuvieron en prisión preventiva algunos de los integrantes de la Junta Directiva, unos ya obtuvieron su libertad y creo que el presidente en ese entonces todavía guarda prisión

Ahora está siendo perseguido el presidente de la Junta Directiva, licenciado Carlos Contreras Solórzano, ya que se está promoviendo su remoción, a través de la solicitud que realizó la Comisión de Previsión y Seguridad Social del Congreso de la República y la Procuraduría General de la Nación (PGN) al mandatario Alejandro Giammattei Falla. No voy a entrar a una defensa complaciente del presidente Contreras, sino de la propia institución la cual es de carácter autónomo y esa autonomía hay que defenderla hasta con los dientes.

Si Contreras Solórzano fue nombrado por seis años y su período vence en junio del otro año, hay que respetar la vigencia de ese nombramiento. ¿Por qué razón no persiguen al Procurador General de la Nación, Jorge Luis Donado? Si este fue un lamebotas del Jimmy Morales, y además ha sido un funcionario mediocre que no ha sabido desempeñar su cargo como debe ser, volviendo a sus andanzas y aliado con los del Pacto de Corruptos, para realizar tan deleznable acción, porque como Procurador General de la Nación debe saber cuáles son sus funciones y hasta dónde debe llegar.

Como ciudadano le exijo al presidente Giammattei, respetar la autonomía del IGSS, ocúpese de situaciones más importantes que destituir al licenciado Contreras Solórzano, y si quiere poner a alguien de su confianza espere hasta el otro año, pues creo que tampoco le gustaría a usted que no lo dejen finalizar su mandato.