La banana republic, en la cual por fortuna o desgracia nacimos ―cosa que depende de si somos pobres o ricos―, participará en las pruebas de la vacuna contra la Covid, “Patria”, de origen mexicano… Así lo dijo el canciller mexicano Marcelo Ebrard. Según el secretario de Relaciones Exteriores del hermano país, el presidente de los 57 salarios mínimos mensuales, Alejandro Giammanetti ―bautizado así por el presidente AMLO―, aceptó que las nalguitas de sus conciudadanos guatemaltecos participaran en el protocolo de la fase 3 de la vacuna, que hasta el momento ha sido probada únicamente en coches, ratas, y en 100 voluntarios aztecas entre las 18 y las 55 primaveras de edad, elegidos por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de ese bendito país.

La vacuna es creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el cual ha invertido 135 melones de pesos, mientras que la cancillería mexicana ha regalado 15 melones más para el propósito.

“Ya tenemos en este momento manifestaciones de interés de cinco países de América Latina y el Caribe”, indicó Ebrard, refiriéndose a la intención de ser vacunados con la “Patria”.

Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores de México.

En realidad este tipo de vacunas suelen ponerse en los brazos, así que no hay nada que temer, más que los efectos secundarios que podría presentar cualquier tipo de vacuna, incluidas las que actualmente se distribuyen en el mundo contra la Covid. Algo que al parecer no se ha querido decir mucho en los medios, para no alebrestar a los antivacunas, es que todas las vacunas que se ponen contra la Covid aún están en fase de comprobación de efectos secundarios; el hecho de autorizar su uso masivo se debió a la premura por acabar con esta difícil pandemia, pero no hay ninguna garantía de que todo vaya a salir bien…  ¡A ver qué dice Dios!