FOTOGRAFÍA DE SIMONE DALMASSO

La deuda de Guatemala se ha septuplicado en un periodo de tan solo dos décadas, en la actualidad la prioridad financiera es el pago de esos compromisos internacionales, dejando a la población sin oportunidad de tener acceso a los satisfactores básicos que toda sociedad necesita.

Seis gobiernos endeudaron al país de tal forma que será imposible cancelar la deuda, para finales de 2020 la misma alcanzó 21,467 millones de euros. En la actualidad la cifra se ha incrementado significativamente debido al argumento de no poder cumplir los compromisos frente a la enfermedad del Covid 19, que implican adquisición de medicinas, vacunas y equipo.

La cifra que se debe, creció de manera irresponsable, siendo el gobierno de Jimmy Morales el que mas se endeudó. Todavía no es posible conocer los datos del actual gobierno, aunque solamente durante el 2020, primer año de gobierno de Giammattei, la deuda se incrementó en un 31.53%, siendo este el año con mayor endeudamiento en las dos décadas.

En los 20 años, la deuda per cápita pasó de Q3,040.00 a Q11,940.00, eso hace pensar que si cada persona que está naciendo ya debe casi Q12 mil, será imposible que algún día se puedan cumplir los compromisos sociales (educación, salud, empleo, vivienda), debido a que se le dará prioridad al pago de la deuda.

La deuda sigue creciendo de manera irresponsable, no hay mecanismos que impidan que se detenga este abuso, a ello se debe sumar que un porcentaje alto de la misma se desvía hacia cuentas particulares como consecuencia de la poca transparencia en el gasto público, sin darle prioridad a la las necesidades nacionales, que eventualmente podrían permitir desarrollo para el país.

Tan solo el día de hoy ha anunciado que adquirirán nuevas vacunas Sputnik, no se debe olvidar lo poco transparente que fue este contrato hace un año, que provocó la muerte de miles de guatemaltecos, que al no poder recibir sus dosis sufrieron las peores consecuencias de la pandemia que tanto afecta.

Fotografía de Simone Dalmasso

Es una lástima que la población solo sea espectadora de este abuso, no hay voces de protesta que detengan el despilfarro que se hace y la forma en que están enterrando los sueños de los guatemaltecos desde que nacen.