SIN TAPUJOS

No hemos salido del drama producido por el coronavirus, cuando nos viene la naturaleza a castigar con otro desastre. Desde que falleció la primera víctima de Covid-19 hasta hoy en día, nos encontramos de duelo permanente porque no hay día en que no hayan fallecidos, y ahora se suman más, por esta catástrofe del huracán Eta.

Como decimos en buen chapín “nos llueve sobre mojado” porque estamos a la expectativa ante la probabilidad de otra ola de la pandemia, y que volvamos nuevamente al confinamiento total, cuando sufrimos otro pesar muy grande para el país, y es la pérdida de muchas vidas humanas causadas por el huracán Eta, que azotó tremendamente a los departamentos de Izabal, Alta Verapaz, Zacapa y otros en menor grado, pero que sí han sido muy afectados.

Sinceramente no tengo ni ánimos ni palabras para hacer comentarios sobre estos sucesos, lo único que puedo decir, es que lamentablemente las lecciones que nos han dejado otras catástrofes, no se han aprendido.

Anoche escuchando el programa Con Criterio, el coconductor Pedro Trujillo, decía que él estuvo viendo muy de cerca -porque fue parte integrante de un organismo internacional-, cuando sucedió otro fenómeno natural hace aproximadamente veinte años (Mitch o Stan), y que esa tragedia también causó muchas víctimas mortales y pérdidas materiales, quizá no tan grande como la que causó el Eta.

Trujillo hacía referencia a que las condiciones en que estaba Guatemala para afrontar cualquier suceso de esta naturaleza siguen igual o peor, no hemos avanzado absolutamente nada, y siempre estamos con el pretexto de que nos agarró de sorpresa.

Desgraciadamente todo es por la maldita corrupción, que los gobernantes se han dedicado a saquear las arcas nacionales, y les viene del extranjero las situaciones en que se encuentra el país. Con todo el dinero que los funcionarios de los gobiernos anteriores se han robado, debiéramos tener un equipamiento de salvación para no estar pasando tantos inconvenientes como los que se están viviendo ahora.

El gobernante Alejandro Giammattei, nos ha endeudado enormemente con mayúsculos préstamos para paliar la crisis causada por el coronavirus -los cuales tendremos que pagar todos los guatemaltecos actuales y futuras generaciones-, ahora está pidiendo que el dinero incautado (Q122.3 millones) al pícaro exministro de Comunicaciones del desgobierno anterior, José Luis Benito, sea trasladado para atender la emergencia y reconstrucción causada por el fenómeno natural. Claro es muy bonito pedir dinero, pero ¿Dónde está la plata que se ha dado con los préstamos? Ningún ministerio ha ejecutado los fondos que se le asignaron, por ejemplo: el ministerio de Salud, ha realizado solo el 49 %; el MAGA, únicamente el 10%; Gobernación, ha realizado el 12%, y así podría continuar con todos los ministerios que ninguno ha realizado el 50% de lo asignado.

Es muy doloroso lo que hemos vivido en este año que está por concluir, pero más doloroso es que los politiqueros metidos a asuntos de gobierno, sigan haciendo de las suyas para enriquecerse más, aprovechándose de todas las personas víctimas de las tragedias sufridas en este año. Ya basta de tanto robo descarado y de burlarse de nosotros.