Hace un mes, la bancada de los semillitas pusieron a sudar frío al oscuro ministro de Gobernación, Gendri Reyes, interrogándolo sobre los hechos ocurridos durante las manifestaciones de noviembre de 2020, en las que las fuerzas represivas del país cometieron actos de terrorismo estatal en contra de la población inconforme, las cuales no fueron una reacción de emergencia, sino todo un plan maquiavélico fraguado con antelación (tenían armas ocultas en los tragantes del Centro Histórico). El principal tema cuestionado fue el uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) contra los manifestantes.

La interpelación no concluyó satisfactoriamente, pues el presidente del Congreso y del Pacto de Corruptos, Allan Rodríguez (AKA “P-Chan”), más cabrón que bonito, se apresuró a cerrar el periodo de sesiones ordinarias y para las sesiones extraordinarias mandó a tomar por culo la discusión. Mientras tanto Reyes aceleraba las compras para dotar de más equipo bélico a la PNC. En Guatecompras se evidencia que en menos de una semana la gonorrea esa había arreglado cinco contratos con tres empresas por Q121.4 millones.

Tactica Group”, una de esas empresas hijas de la gran… se benefició con tres tratos, sin tener competencia para la cotización. El primero fue para comprar 80 mil camisas y 80 mil pantalones; el segundo para la compra de gases lacrimógenos de largo alcance, cartuchos de humo color blanco, granadas de gas lacrimógeno y lanzadores tácticos de cartuchos; por último, una dotación de cinturones tácticos completos.

Otra empresa, Centrino Pharma, S. A. llenó los requisitos, según la Junta Calificadora, para “venderle al pueblo de Guatemala” 40 mil pares de botad y por 24 melones de quetzalcuacos,

En abril se arregló una compra de 5 mil armas de fuego, por Q32 melones de pajarracos verdes de pecho rojo… ¡Qué talito! ¡Les va bien, va!