¡DE USTED DEPENDE MEJORAR SU VIDA!

En el anterior artículo compartí con ustedes dos cuadros: Un cuadro que sirve para definir una micro, pequeña y mediana empresa, y otro que muestra los porcentajes de participación de cada grupo en la economía del país. Sin embargo, la micro y la pequeña empresa son excluidos en el acceso a fondos o financiamiento de sus actividades productivas y esto se da por varios factores que describo a continuación:

a) Por el monto de financiamiento que necesita, un microempresario se caracteriza en requerir préstamos desde mil quinientos hasta diez mil quetzales.  En su mayoría son mujeres que venden fruta, jugos, ropa usada, refacciones o comidas, en el caso de los hombres es compuesto por pequeños artesanos, puestos de ventas de refrescos, papas y pollo frito o vendedores en los mercados. El monto de un crédito requerido por este grupo no es rentable para un banco por tanto no son de su interés.

b) Por ubicación o localización, viven en comunidades remotas lejos de las áreas urbanas donde todos los días viajan para realizar sus actividades comerciales. Los asesores de crédito deben hacer la evaluación socioeconómica del solicitante y por distancia y acceso no llegan a esos lugares por el costo de movilización.

c) Por formación académica y barrera lingüística, para comprender e interpretar las cláusulas y condiciones de los créditos establecidos por las instituciones del sistema financiero formal, el segmento de la microempresa está compuesta mayoritariamente por personas que no lograron culminar la primaria, viven en zonas rurales con poco dominio del idioma castellano, el asesor tendría que hablar el idioma local y asegurarse de que el microempresario haya comprendido cada cláusula del contrato.

d) Por carencia de respaldo del crédito o garantías reales.  Este sector garantiza el crédito con la unidad productiva, respaldado por su experiencia y conocimiento empírico del mercado, pero esos no son calificables para respaldar un crédito en cualquier banco del sistema, ya que solicitan propiedades o inmuebles o bien fiadores para garantizar el retorno del crédito.

Fotografías de Esteban Biba

Entonces ahora podemos ir visibilizando por qué digo que los fondos tanto de la cooperación internacional (ya sea como donaciones o como ventanilla de crédito para país) como los del mismo Estado, no llegan al sector que más lo necesita y que sostiene la economía del país. Estas limitantes, demandan una acción más proactiva del Estado, para lo cual se deberán promover acciones que contribuyan a elevar el nivel de productividad de las MIPYMES, su crecimiento y formalización; lo que a su vez generará externalidades positivas en el resto de la economía.

Para el efecto se requiere que el Estado implemente políticas de desarrollo local, que tengan como uno de sus principales objetivos el fortalecimiento del tejido productivo del área geográfica no obstante no todos los departamentos y municipios cuentan con políticas locales para impulsar y fortalecer a este sector productivo. De acuerdo a varios estudios de referencia, las Mipymes necesitan ser fortalecidas desde acciones del gobierno central, estos apoyos introducen estímulos orientados a mejorar las condiciones y la posición de las micro, pequeñas y medianas empresas activas o a favorecer la creación de nuevas empresas y sólo de esta manera los fondos destinados a este sector llegarán donde realmente se necesita.  En el próximo artículo seguiremos viendo cómo se compone este segmento en Guatemala y qué requieren para su desarrollo y fortalecimiento, porque conocer la realidad de la micro y pequeña empresa permite comprender la situación del emprendimiento en nuestro país.