Al menos 118 muertos es el saldo que las autoridades ecuatorianas presumen dejó un violentísimo motín en una cárcel de Guayaquil, Ecuador producto de un enfrentamiento entre bandas rivales.

Los disturbios ocurrieron el martes en el Centro de Privación de Libertad Número 1 y aún hoy hay familiares que no han recibido noticias de sus familiares luego de que se enfrentaran distintos grupos de reclusos con granadas, hubo incluso decapitaciones.

Lo que parecía un aburrido y rutinario martes se transformó radicalmente luego de que se escucharán varias explosiones en distintas áreas del penal acompañadas de disparos con armas de fuego. Cuando los guardias de presidios intervinieron ya era tarde, se encontraron con un sangriento escenario lleno de cadáveres mutilados por los efectos de las granadas y los disparos.

El presidente ecuatoriano se pronunció luego de que se conocieran los hechos. “»Es lamentable que las cárceles se las pretenda convertir en un territorio de disputa del poder por parte de bandas delincuenciales” dijo Guillermo Lasso quien decretó un Estado de Excepción en todo el sistema carcelario del país.

El diario ecuatoriano El Comercio publicó que las autoridades del penal encontraron al menos 5 casos de decapitaciones y numerosos cadáveres víctimas de impactos con proyectiles de arma de fuego.

Mientras las familias siguen esperando noticias de sus seres queridos, algunos de ellos comenzaron a acudir desde el miércoles a una morgue del sur de Guayaquil a donde llevaron los cadáveres de los presos para intentar reconocerlos.